La familia de un guipuzcoano fallecido tras el consumo de Lipobay reclama a Bayer 72.460 euros de indemnización

El afectado falleció en 1999 de insuficiencia renal en el Hospital de San Sebastián, que comunicó el caso al Centro de Farmacovigilancia.

La viuda de un guipuzcoano de 79 años que falleció en diciembre de 1999 en San Sebastián tras combinar el consumo de Lipobay con otro medicamento también anticolesterol, reclama a Bayer una indemnización de 72.460 euros. El fármaco de la multinacional farmacéutica alemana fue retirado del mercado en agosto de 2001.

La demanda civil, se resolverá en el Juzgado de Primera Instancia número 20 de Barcelona, ciudad en la que figura el domicilio social de Bayer, que celebrará el próximo 23 de mayo una audiencia previa, a las 9:30 horas de la mañana. De no llegarse a un acuerdo, las partes propondrán prueba y se señalará la vista del juicio oral.

El fallecido, Antonio Moral Algaba, vecino de Usurbil, ingresó el 20 de noviembre de 1999 en el Hospital Gipuzkoa con "arteriosclerosis generalizada y una insuficiencia renal". Según recoge la demanda interpuesta por la familia, en ese momento, su calidad de vida era "aceptable" y venía siendo medicado, entre otros productos, con Lipobay, un fármaco al que, según alega el demandante, se relaciona con el debilitamiento muscular y daños renales en caso de ser tomado en dosis muy altas o en combinación con otros fármacos.

La insuficiencia renal que padecía el enfermo se agudizó durante su estancia en el centro hospitalario, hasta que falleció el 6 de diciembre de 1999 como consecuencia de una "rabdomiolisis medicamentosa". La rabdomiolisis es una destrucción muscular capaz de provocar una insuficiencia renal fatal.

Según explicó el representante legal de la familia, a través de la noticia publicada en un diario local el 18 de julio de 2001, la familia de Antonio Moral conoció que los médicos habían notificado al Centro de Farmacovigilancia del País Vasco la sospecha de que había muerto por una reacción adversa de la combinación del anticolesterol cerivastatina, presente en el medicamento Lipobay, y gemfibrozilo, otro medicamento indicado para el mismo problema.

El centro de Famacovigilancia comunicó a su vez el caso a la Agencia Española del Medicamento, quien modificó la ficha técnica de Lipobay para advertir de que no se podía asociar con el gemfibrozilo.

Como consecuencia de todo ello, la viuda y su hija interpusieron una querella criminal en un juzgado de Instrucción de San Sebastián, que sobreseyó el caso en marzo de 2004. El juzgado reconoció la relación causal entre la administración de Lipobay y el fallecimiento, pero archivó el caso porque la administración de los fármacos "se hizo conforme a los conocimientos que en ese momento se tenían acerca de la medicación", según recoge la demanda.

Con posterioridad, la viuda de Antonio Moral interpuso una demanda por vía civil, al considerar acreditada la relación entre el consumo del fármaco y la muerte de su esposo y, por tanto, que existe una responsabilidad civil por parte del fabricante.

De esa manera, reclama el pago de 72.460 euros, cantidad establecida por la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones como indemnización básica por muerte para el cónyuge de víctima en edad comprendida entre los 66 y 79 años.

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