Los 27 aprueban la nueva directiva europea de 'Televisión Sin Fronteras'

Elimina restricciones a los tiempos publicitarios y permite el emplazamiento de productos en películas, series y espacios deportivos.

Los 27 países de la Unión Europea han ratificado hoy el acuerdo que alcanzaron con el Parlamento Europeo sobre la nueva directiva de servicios audiovisuales, llamada Televisión Sin Fronteras.

Este documento permitirá incrementar la publicidad en la programación, aunque restringe otra forma de anuncio, el emplazamiento de productos, que en términos generales sólo se permitirá en películas, series y espacios deportivos. La Federación de Consumidores en Acción (FACUA) advierte, no obstante, que la directiva original de los años 90 prohibía totalmente estas prácticas y las consideraba publicidad encubierta, como también vetaba las conocidas como telepromociones.

El acuerdo mantiene prácticamente sin cambios los términos del consenso que alcanzaron los Estados miembros en noviembre del año pasado. Desde entonces, el texto fue enviado al Parlamento Europeo, que en primera lectura introdujo algunos matices, como el relativo a los organismos reguladores independientes de las empresas audiovisuales y también del Gobierno.

A pesar de la intención de la Eurocámara y de la Comisión Europea de hacer obligatoria la creación de este tipo de entidades en los 27 Estados miembros, el acuerdo que ha refrendado el Consejo se refiere a ellos simplemente como cauces opcionales que pueden tener los países a la hora de informar a la Comisión de la aplicación de esta directiva.

Por lo que se refiere a la publicidad, el compromiso alcanzando entre el Parlamento y el Consejo establece que en el caso de películas, telefilmes, programas para niños e informativos sólo podrán insertarse cortes publicitarios una vez cada 30 minutos. Para el resto de programas se liberaliza por completo, aunque se mantiene el límite máximo de 12 minutos de anuncios por hora.

Product placement

En cuanto al emplazamiento de productos, como regla general se prohíbe excepto para películas, series y espacios deportivos. No obstante, los Estados miembros podrán ser más restrictivos.

Al principio y al final de un programa que contenga product placement deberá aparecer una señal especial, excepto si la cadena que lo emite no tiene ninguna responsabilidad en el mismo ni tampoco sus filiales, lo que según FACUA supone un resquicio para que las cadenas puedan eludir la obligación y restringirla exclusivamente a los programas de producción propia.

El compromiso final reconoce además el principio de país de origen, lo que significa que se aplicarán las reglas del país en el que está situado el proveedor de los servicios audiovisuales, aunque se prevén una serie de controles para evitar abusos.

Suecia, Austria o los países bálticos fueron especialmente reticentes a esta medida, a la que finalmente se añadió la posibilidad de crear una cooperación reforzada entre los países más opuestos al principio de país de origen, explicaron fuentes diplomáticas.

Sobre la cuestión de la aplicación de la directiva de Televisión Sin Fronteras, el acuerdo mantiene el consenso al que ya se llegó en noviembre de 2006 para excluir de su ámbito de aplicación a los contenidos en Internet, tal y como defendieron especialmente Francia y España. De este modo, sólo se someterá a la jurisdicción de la directiva la televisión tradicional y la televisión bajo demanda, sea cual sea el canal de transmisión (también teléfonos móviles).

A pesar de que el acuerdo cuenta ya con el respaldo del Parlamento y, hoy, también de los Estados miembros, el procedimiento legislativo deberá regresar de nuevo a la Eurocámara, para que, en segunda lectura, dé su acuerdo definitivo previsiblemente en el Pleno del mes de julio.

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