Los 27 perfilan un acuerdo hortofrutícola con transición hacia el fin de la ayuda a la industria

España, optimista con el posible resultado, pide más tiempo hasta el fin de las subvenciones y seguros ante crisis.

Los ministros europeos de Agricultura y Pesca avanzaron hoy hacia la consecución, presumiblemente mañana, de un acuerdo político para reformar el sector de frutas y hortalizas que, tal y como figura en la última propuesta de compromiso, incluiría un periodo de transición antes de que desaparezcan definitivamente las ayudas a la industria y también un fondo de gestión de crisis dentro de los programas operativos de las organizaciones de productores (OP).

Éstas son algunas de las reclamaciones que ha venido haciendo la delegación española a lo largo de toda la negociación. Aunque la propuesta sobre la mesa no llega a los niveles que España desearía, el secretario general de Agricultura, Josep Puxeu, mostró hoy su "moderada satisfacción" ante la posibilidad de conseguir "un buen acuerdo para España".

Puxeu compareció ante la prensa para explicar la primera valoración de la delegación española a la propuesta de compromiso y los aspectos sobre los que la ministra de Agricultura y Pesca, Elena Espinosa, insistiría más, tanto en el plenario con sus demás colegas como en la reunión trilateral que celebró a primeras horas de la tarde con la Comisión Europea y con la Presidencia alemana de la UE.

La Comisión Europea y la Presidencia alemana de la UE presentaron esta mañana una propuesta de compromiso que, por una parte, recoge un incremento del valor de la producción para la financiación de las OP, desde el 4,1% actual al 4,6%, dejando claro que esta diferencia se utilizará "solo para la prevención de crisis y para medidas de gestión".

Fuentes comunitarias explicaron que puede considerarse este incremento del 0,5% como un "fondo de gestión de crisis" para el que, a pesar de que no se espera que la reforma incremente el presupuesto de 700 millones actuales con el que está dotado el sector ahora, sí abre la posibilidad a estirarlo, con una provisión que como mucho ascendería hasta los 50 millones de euros.

El secretario general de Agricultura calificó esta propuesta de "importante", aunque señaló que "no nos vamos a quedar ahí (en el 4.6%), vamos a pedir algo más".

Sin embargo, fuentes del Consejo de la UE presentes en la sala de la reunión indicaron que la postura de España se caracterizó más que en pedir más recursos financieros, en gastarlos de manera más eficaz, a diferencia de otras delegaciones, que como la italiana pidieron incrementar la financiación de las OP hasta el 4,9% o algunos de los nuevos Estados miembros, que pidieron el 6%, según las fuentes.

En este sentido, España propuso la posibilidad de que la Comisión Europea cofinanciase seguros privados en caso de que fueran necesarios por una crisis. Según explicó Puxeu, el objetivo "está más en abrir la posibilidad de que se estudie esa línea y verla en el marco del chequeo médico" que se le hará a la Política Agrícola Común (PAC) el año que viene.

"Con que se abra la posibilidad de gestión de crisis de hacer una declaración donde se recoja la posibilidad de estudiar un sistema de aseguramiento, nosotros nos daríamos por satisfechos y a partir de ahí la financiación tendrá que proceder de la financiación del chequeo médico o de una dotación presupuestaria adicional", explicó.

Transición

De la misma manera, el texto sobre la mesa de negociación incluye un periodo de transición que se desarrollará "durante dos años" -en 2008 y 2009- antes de la desvinculación total de la ayuda destinada a la transformación.

Para acogerse a esta posibilidad, los Estados miembros "decidirán antes del 1 de noviembre de 2007 qué sectores o productos se beneficiarán de este pago transitorio y el porcentaje que le corresponderá del sistema de pago único de los techos nacionales".

El pago transitorio será una ayuda por hectárea "en el marco de contratos para transformación", los Estados miembros decidirán si el este pago transitorio se aplica solamente a productores que estén integrados en OP y deberá ajustarse al techo presupuestario, añade la propuesta de compromiso.

La delegación española seguirá apostando, sin embargo, por que los productos hortícolas tengan una transición de entre dos y cuatro años y otra más larga para los frutales, que podría llegar hasta el 2013, por ejemplo, en el caso de los cítricos.

De la misma manera, la propuesta de compromiso permite que se mantenga el régimen de ayudas públicas para las patatas.

Otro de los elementos de la propuesta de compromiso se refiere a la producción en huertos, en el sentido de que la reforma, que se centra a un pago por hectárea, podría incluirlos también como superficie elegible para las ayudas.

Tomates y cítricos

Una de las cuestiones que más celebró hoy la delegación española es la posibilidad que figura en la propuesta de compromiso de que España e Italia otorguen ayudas públicas para la transformación de tomate por una cantidad de 15 millones de euros, algo a lo que, según Puxeu, no se opuso ningún Estado miembro.

Por otra parte, el secretario general recordó que la propuesta del Gobierno con respecto a los cítricos consiste en "pasar sin traumas de un sistema de ayuda al producto para industrializar a uno que acabara desembocando en un pago al agricultor", pero "manteniendo una disciplina, un equilibrio de control de calidad y destino de parte de la producción a usos industriales para descongestionar el mercado de frescos, suministrar materia prima a las industrias que tenemos en nuestro territorio y permitir que siga creciendo el mercado de zumos".

Se trata, resumió, de "cómo pasar de un sistema de apoyo al producto a un sistema de apoyo al productor sin traumas o sin que se resienta el esquema actual de relaciones entre la producción y la industria".

Pago único

Por otra parte, España quiere también conseguir que la plantación de frutas y hortalizas en superficies del pago único no se permita desde el primer momento de la reforma, sino después de un periodo de transición. Espinosa recibió el apoyo de sus colegas de Italia, Francia o Países Bajos, según fuentes comunitarias.

De la misma manera, el Gobierno reclama, con apoyo de Hungría o Portugal, que el acuerdo incluya una declaración sobre "medidas sanitarias de control y reciprocidad" en la importación de productos hortofrutícolas desde países terceros.

Puxeu defendió esta propuesta aludiendo, por una parte, a la necesidad de "mantener los mismos niveles y estándares de calidad que circulan por el mercado de la UE" y, en segundo lugar, en reconocimiento a "la inversión pública y privada que ha hecho el sector en defensa de la sanidad vegetal de sus producciones, que pueden verse puestas en riesgo por la introducción de plagas de países terceros".

España fue el primero de los Estados miembros que han pedido audiencia en reunirse con la Comisión y la Presidencia, en contactos trilaterales que continuarán probablemente hasta la media noche. Mañana lo más probable es que se traduzcan en una nueva propuesta de compromiso sobre la que seguir debatiendo y, previsiblemente, llegar a un acuerdo.

Tanto Puxeu como las fuentes comunitarias consultadas no consideraron que el acuerdo esté lejano puesto que señalaron que no más de dos o tres países de 27 plantearon dificultades de mayor envergadura para lograr el acuerdo.

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