Aprobada la Ley de Investigación Biomédica, que regula la clonación terapéutica

Con el apoyo de todos los grupos parlamentarios a excepción del Grupo Popular.

El Congreso de los Diputados aprobó hoy definitivamente la Ley de Investigación Biomédica, por la que se incentiva y regulan los avances científicos, entre ellos, la llamada clonación terapéutica, que repercutan en la mejora de la salud de los ciudadanos "en un contexto de máximas garantías éticas, de calidad y seguridad en el ámbito de la investigación", según explicó la ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, durante su comparecencia en el pleno de la Cámara.

El portavoz del Grupo Popular, Mario Mingo, aseguró por su parte que la clonación terapéutica va en contra del Código Penal en vigor y del Convenio Internacional de Oviedo sobre bioética, y añadió que este tipo de investigación no tiene unos resultados "tan comprobados" como los llevados a cabo con las células madre adultas.

El texto final contó con el apoyo de todos los grupos parlamentarios a excepción del Partido Popular -que votó en contra de algunos puntos por considerar que incluía "errores graves y carencias significativas"-. Durante su tramitación se incorporaron o transaccionaron más de un 60% de las enmiendas presentadas en la Cámara Baja, además de otras enmiendas "más de carácter técnico", según varios diputados, procedentes del Senado.

De este modo, fijan normas en ámbitos anteriormente no regulados como los análisis genéticos, la investigación con muestras biológicas humanas, en particular las de naturaleza embrionaria, o los biobancos. Según Salgado, los avances científicos en el ámbito biomédico hacían necesario un marco jurídico "moderno y competitivo" que permitirá hacer frente a la investigación biomédica en el futuro, al tiempo que "nos equipara con el resto de países que lideran el área de la biomedicina", aseguró.

La autorización y regulación de la clonación terapéutica ha sido el tema que más ha dado que hablar a lo largo de la tramitación. En el Senado, fue el PP quien alegaba que la Ley aprobada hoy era incompatible con el actual Código Penal, mientras que hoy fue la diputada del PNV Margarita Uría quien recordó que el artículo 160 del mismo castiga con penas de prisión de 1 a 5 años e inhabilitación de hasta 10 años a aquellas personas que fecunden óvulos humanos con cualquier otro fin distinto a la reproducción humana.

No obstante, Salgado aseguró tras el debate, en declaraciones a Europa Press, que se pidieron informes al Ministerio de Justicia que certifican que "no hay ninguna contradicción ni, por tanto, es necesario reformar el Código Penal de forma inmediata", como se hace con otras cuestiones como la seguridad vial. De este modo, quiso "tranquilizar a los investigadores" de que cuentan con "todas las garantías" para abordar la clonación terapéutica.

Esta técnica consiste en transferir un núcleo de la célula adulta de un paciente a un ovocito al que se le ha extraído previamente su núcleo, con el fin de reprogramar su crecimiento celular y tratar de reorientarlo hacia la creación de órganos o tejidos que luego puedan ser trasplantados al paciente para combatir alguna patología.

Tal y como queda el texto, se prohíbe "expresamente" la clonación de seres humanos (clonación reproductiva) o la creación de embriones destinados a la investigación, si bien permite la utilización de cualquier técnica de obtención de células troncales embrionarias humanas con fines terapéuticos o de investigación, siempre que esto no conlleve la creación de un preembrión o de un embrión exclusivamente con este fin, "incluida la activación de ovocitos mediante transferencia nuclear".

El ser humano "prevalece al interés de la ciencia"

Por otro lado, durante su comparecencia en el pleno de hoy, la titular de Sanidad explicó que la salud, el interés y el bienestar del ser humano que participe en una investigación biomédica prevalecerán "por encima de los intereses de la sociedad o de la ciencia".

Asimismo, el texto garantiza el derecho a no ser discriminado, la confidencialidad de los datos, la gratuidad de la donación de material biológico y el mantenimiento de estándares adecuados de calidad y seguridad de las células y tejidos humanos, así como la observancia del principio de precaución en las distintas actividades reguladas.

De igual modo, Salgado explicó que prevalece la libertad de investigación y producción científica regulando los mecanismos de promoción, planificación, evaluación, coordinación de la investigación biomédica.

Para ello, se facilita la implantación de la investigación en los centros de salud, incentiva la colaboración entre centros de investigación y hospitales, y estimula la cooperación entre el sector público y privado mediante el fomento de la investigación en red y la movilidad de investigadores facultativos.

Nuevos órganos éticos y de garantías

Por otro lado, la Ley también crea diversos órganos colegios colegiados con una función especialmente cualificada a partir de "la imparcialidad, independencia, capacidad técnica y competencia profesional".

Así, la Comisión de Garantías para la Donación y Utilización de Células y Tejidos Humanos, adscrita al Instituto de Salud Carlos III, evaluará e informará los proyectos de investigación que requieran la obtención o utilización de tejidos, células troncales embrionarias u otras semejantes de origen humano obtenidas por diversas técnicas de reprogramación celular que ya existan o puedan descubrirse en el futuro, así como desarrollar otras funciones sobre aspectos científicos, éticos y jurídicos.

Del mismo modo, los Comités de Ética de la Investigación garantizarán que cada centro investigador adecue los aspectos metodológicos a aquellas investigaciones que impliquen intervenciones en humanos o el uso de muestras biológicas de origen humano, mientras que el Comité de Bioética de España será el órgano de consulta que, en colaboración con los organismos autonómicos, fije las directrices y los códigos de buenas prácticas de investigación que desarrollen los comités éticos.

A este respecto, Salgado destacó que durante la tramitación parlamentaria se ha reforzado el sistema de garantías de estos organismos, mejorando la regulación, transparencia e imparcialidad de los Comités de Ética.

El PP la considera "científicamente anticuada"

El Partido Popular consideró que desde un principio incluía "errores graves y carencias significativas" que no han podido ser del todo mejoradas en su tramitación y que dejan el texto como "científicamente anticuado".

Según destacó el diputado popular Mario Mingo, se ha "desaprovechado una oportunidad" para regular y potenciar la investigación con células madre adultas cuando son éstas "las que están dando resultados", por lo que confió en que "muy pronto, cuando gobierne el PP" puedan "subsanar este problema".

Por su parte, el diputado de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, aseguró que la Ley supone un avance aunque "restrictiva" en algunas materias y muestra ciertas debilidades en las competencias de los organismos reguladores, citando al Instituto de Salud Carlos III. Asimismo, destacó que el contenido se ha centrado "demasiado" en la clonación embrionaria "pudiendo haber ampliado más el campo de investigación en salud pública y epidemiológica".

El resto del grupos también se mostraron de acuerdo con la aprobación del texto, considerándolo un instrumento "fundamental para mejorar la calidad de vida amparándose en la protección de la salud y la calidad humana", según Rosa Bonás, diputada de ERC.

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