La UE y EE.UU. acuerdan poner fin a la polémica sobre espionaje financiero por el caso Swift

Prosiguen las negociaciones para cerrar un compromiso sobre la transferencia de datos de los pasajeros aéreos.

La Unión Europea y Estados Unidos han alcanzado un acuerdo para poner fin a la polémica sobre espionaje financiero desencadenada a raíz del caso Swift, el consorcio con sede en Bruselas que gestiona las transferencias bancarias y que facilitó los datos de sus clientes a las autoridades norteamericanas en el marco de la lucha antiterrorista tras los atentados del 11-S, según explicaron fuentes diplomáticas.

La existencia de este espionaje financiero, que fue desvelado hace un año por el diario estadounidense The New York Times, provocó una fuerte preocupación, especialmente en el Parlamento Europeo, que pidió explicaciones al Banco Central Europeo (BCE) que estaba al corriente. Los expertos en protección de datos de los Estados miembros dictaminaron que Swift vulneró la normativa comunitaria en esta materia.

Para normalizar la situación, y tras varios meses de negociaciones, la administración estadounidense se ha comprometido a tratar los datos de Swift con las mismas garantías que establece la legislación comunitaria. Entre otras cosas, EEUU destruirá los datos bancarios a los 5 años de haberlos almacenado, y acepta el nombramiento de un supervisor europeo que controle la correcta aplicación de las normas y que elabore un informe anual.

Por su parte, Swift, pese a ser una empresa europea, se acogerá a partir de julio al denominado acuerdo de puerto seguro, aprobado en el año 2000, y en el que participan las compañías estadounidenses que aplican los estándares europeos de protección de datos para ver facilitadas sus transacciones comerciales con la UE. Esto significa que el consorcio bancario se guiará también por estos principios.

Estos compromisos serán publicados oficialmente tanto por Estados Unidos como por la Unión Europea y los ministros de los Veintisiete tomarán nota de los mismos en la reunión del Consejo de Medio Ambiente del 28 y 29 de junio.

Datos de los pasajeros

Pese al acuerdo sobre Swift, todavía se mantienen las diferencias para firmar un nuevo acuerdo sobre la transferencia a EEUU de los datos de los pasajeros aéreos europeos que viajan a la otra orilla del Atlántico, pese a que el pacto actual expira el 31 de julio. Las fuentes consultadas explicaron que el principal punto de discrepancia en este momento es el tiempo de conservación de los datos.

Los norteamericanos exigen poder almacenar los datos no activos durante 7 años y los que se hayan utilizado en alguna otra investigación 8 años más (lo que elevaría a 15 el total), y esto es "problemático" para los europeos. En cuanto al número de datos que se transmitirían, el objetivo de la UE es reducirlos de los treinta y cuatro actuales a una veintena, aunque este recorte sería sobre todo un "maquillaje" sin consecuencias prácticas, según las fuentes.

Finalmente, los europeos piden poder acceder a los informes que elaboren las autoridades de EEUU con los datos de sus pasajeros, algo que es visto con reticencia en Washington.

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