La CE propone simplificar la autorización de los coches de hidrógeno pero es escéptica sobre su futuro

Además se opone a que las infraestructuras necesarias para que estos vehículos puedan repostar se financien con dinero público.

La Comisión Europea adoptó hoy una propuesta para simplificar la autorización de los coches de hidrógeno y facilitar su introducción en el mercado. El vicepresidente del Ejecutivo comunitario y responsable de Industria y Empresa, Günter Verheugen, se declaró no obstante escéptico sobre el futuro de esta tecnología limpia.

"No estoy seguro de que el coche de hidrógeno sea el coche del futuro", dijo Verheugen en rueda de prensa durante la presentación de la propuesta. "Lo que sí sé es que en los próximos diez ó quince años no tendremos un gran número de coches de hidrógeno en nuestras calles, no en una cantidad que cuente realmente para las emisiones", agregó.

En todo caso, el vicepresidente se mostró contrario a que se financien con dinero público las infraestructuras necesarias para que este tipo de vehículos puedan repostar, y dijo que esta inversión corresponde a los productores de hidrógeno.

En estos momentos, los vehículos de hidrógeno no están incluidos en el sistema de aprobación de la UE por clases. Ello provoca que los procedimientos de aprobación sean especialmente complicados y costosos e impide que estos coches se comercialicen de manera uniforme entre los veintisiete.

La propuesta del Ejecutivo comunitario integrará a estos automóviles en el sistema de autorización general y al mismo tiempo garantizará que todos los coches de hidrógeno que lleguen al mercado comunitario sean al menos tan seguros como los vehículos clásicos.

La Comisión destacó que, dado que los coches de hidrógeno no producen emisiones contaminantes, su mayor uso contribuirá a mejorar la calidad del aire en las ciudades. No obstante, advirtió de que para lograr una auténtica reducción de los gases de efecto invernadero es imprescindible que para la producción del hidrógeno no se usen combustibles fósiles.

Bruselas propuso además poner en marcha una iniciativa tecnológica conjunta (ITC) entre el sector público y el privado para desarrollar las pilas de combustible y el hidrógeno. Esta ITC durará 6 años y contará con una contribución financiera de la UE de 470 millones de euros, que deberá ser completada por una aportación idéntica del sector privado. El objetivo final es acelerar el desarrollo de las tecnologías del hidrógeno hasta su despegue comercial entre 2010 y 2020.

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