Protesta en París contra el test de ADN para inmigrantes

Consideran que el proyecto de ley elaborado por el Gobierno atenta contra la integridad de estas personas.

Alrededor de 6.000 personas participaron anoche en un multitudinario acto de protesta en París contra el proyecto de ley elaborado por el Gobierno del conservador François Fillon, que implanta pruebas de ADN para los inmigrantes que quieran acogerse a la reagrupación familiar.

En un concierto organizado por los promotores de la campaña antigubernamental -la asociación SOS-Racismo, el periódico Libération y el semanario satírico Charlie Hebdo- reunió ayer a los contrarios a una medida que consideran que atenta contra la integridad de los inmigrantes. El concierto reunió a 185.000 personalidades, entre los que se cuentan intelectuales y políticos tanto de izquierdas como conservadores. El ex ministro François Goulard, justificó su posición porque la tradición jurídica francesa "excluye la genética de la filiación" para los franceses, y lo mismo debe aplicarse para los inmigrantes. El primer secretario del Partido Socialista, François Hollande, también ha coincidido en la idea de que "no se puede definir a la familia por un acto genético", y ha insistido en que "lo prudente sería retirar la enmienda".

SOS Racismo, por boca de su presidente, Dominique Sopo, reclamó al presidente francés, Nicolas Sarkozy, que intervenga en el debate y obligue a retirar la enmienda a la ley sobre la inmigración. Dicha enmienda, presentada por el diputado conservador Thierry Mariani, ofrece la posibilidad a los inmigrantes que quieran acogerse al reagrupamiento familiar en Francia de demostrar, con pruebas de ADN, la filiación de los miembros de la familia cuando no haya registros civiles fiables que lo prueben.

Pero según una encuesta realizada esta misma semana, un 56% de los franceses aprueban el recurso al test genético para los inmigrantes -una práctica que existe en una docena de países de la Unión Europea-, y la proporción es superior entre las capas populares. Con todo, la enmienda ha provocado grietas en el seno del Gobierno. Aunque no ha acudido al concierto, el anterior primer ministro, el conservador Dominique de Villepin, que se está significando en las últimas semanas por sus declaraciones contra la política del actual Gobierno, también condenó el contenido de la enmienda y juzgó que debería suprimirse. "Mezclar la genética y la inmigración me parece de por sí condenable", declaró en una entrevista. Villepin, subrayó que "este símbolo no es aceptable (...) En materia de principios, no hay que transigir nunca".

Una comisión mixta de siete senadores y siete diputados debe reunirse el martes para elaborar una versión común de la ley para las dos cámaras parlamentarias, y en particular del apéndice sobre el ADN.

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