La CE declara ilegales las tarifas impuestas por los grandes bancos de Francia a las tarjetas de pago

Señala que son excesivas, perjudican al consumidor y violan las reglas del Tratado de la UE porque suponen prácticas que restringen la competencia.

La Comisión Europea determinó hoy que las tarifas obligatorias queaplican los bancos de Francia en las tarjetas pago a través de las normas que fija la Agrupación de Tarjetas Bancarias (CB, en francés) son excesivas, perjudican al consumidor y violan las reglas del Tratado de la UE porque suponen prácticas que restringen la competencia.

Con su decisión de este miércoles, la Comisión instó al CB a "anular estas medidas de manera inmediata y de abstenerse en el futuro" de adoptar en el futuro otras que pudieran tener un efecto similar.

El portavoz de Competencia del Ejecutivo comunitario, Jonathan Todd, indicó en rueda de prensa que estos bancos "han impuesto un sistema de cargas por la emisión de tarjetas por el que los bancos, por ejemplo, por Internet o de grandes grupos de supermercados como Alcampo o Carrefour, no podían emitir las tarjetas al precio del consumidor que quisieran, sino que debían aumentar el precio al consumidor del orden de hasta el 50%".

"El resultado es que son los consumidores los que han pagado el precio", añadió Todd, que apuntó que con la decisión tomada hoy no solo se favorece a los consumidores franceses, sino de toda la UE. "Este tipo de comportamiento va en contra de los objetivos del espacio único de pago en euros, que debe ser un especio de competencia para el mayor benéfico del consumidor", dijo.

Según explicó Bruselas, la Agrupación incluye a más de 150 bancos franceses y está dirigido por los más importantes, entre los que se cuentan Crédit Agrícole, Crédit Lyonnais, Crédit Mutual o Société Genérale. Esta unión gestiona el sistema de pagos por tarjeta de pago, que en Francia representan el 70% de los pagos con tarjeta.

Las medidas que declaró ilegales la Comisión consisten en derechos tarifarios adoptados por la Agrupación que algunos de sus miembros debían abonar en determinadas condiciones en virtud del número de tarjetas emitidas. Entre estas tarifas figuran 11 euros para la instalación de distribuidores automáticos de billetes, 12 euros por tarjeta por derecho de adhesión u otros 12 euros por un "derecho complementario de adhesión" si el banco en cuestión no emitía un número apropiado de tarjetas.

Bruselas estima que estos la dirección del Agrupamiento aplicó estas tarifas a algunos miembros de la organización "para impedir la emisión de tarjetas por parte de otros bancos a precios inferiores que los de los grandes bancos".

La Agrupación justificó que la imposición de tales tarifas era "necesaria para luchar contra el parasitismo" y porque así se incitaría a los competidores de los grandes bancos a afiliar a comerciantes a este sistema de pago y a instalar en sus comercio distribuidores automáticos de billetes.

Por el contrario, la Comisión estima que estos derechos tarifarios "se introdujeron para restringir la competencia sobre el mercado de la emisión de tarjetas de pago en Francia y así ha sido" y señaló que la distinción que se hace con ellas entre los "grandes bancos", sentados en el Consejo de Dirección de la Agrupación, y los otros miembros supone perjuicios para estos segundos, entre los que también figuran la banca por Internet o los bancos de la gran distribución como Carrefour o Alcampo.

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