El 17,4% de los defectos graves detectados en las ITV están relacionados con las emisiones de gases contaminantes

Según un informe realizado por la Universidad Carlos III.

El 17,36% de los defectos graves detectados en las Inspecciones Técnicas de Vehículos (ITV) están relacionados con las emisiones de gases contaminantes de los automóviles, donde los coches de gasolina superan a los que montan un motor diesel, según el estudio Contribución de la Inspección Técnica de Vehículos a la Seguridad Vial elaborado por el Instituto de Seguridad Vial de los Vehículos Automóviles Duque Santomauro (IVSA) de la Universidad Carlos III de Madrid.

Este documento, desarrollado con el patrocinio de la Fundación Instituto Tecnológico para la Seguridad del Automóvil (Fitsa), pone de manifiesto que en 2006 se realizaron en España 8,5 millones de inspecciones a turismos y de éstos, cerca de 1,6 millones fueron rechazados, lo que representa una tasa de rechazo del 19%.

El estudio, que ha sido dirigido por el profesor José Luis San Román, señala que si estos automóviles hubieran contado con un mantenimiento adecuado por parte de los usuarios este 19% de rechazo se podría haber reducido en un 9%.

Reducción de accidentes y muertes

En otro sentido, el texto señala que las inspecciones técnicas de vehículos evitan al año más de 400 víctimas mortales, así como cerca de 12.000 heridos por accidente en carretera y alrededor de 8.500 accidentes.

Al mismo tiempo, el informe Contribución de la Inspección Técnica de Vehículos a la Seguridad Vial refleja que el 15% de los vehículos no acuden a la revisión en el momento en el que le corresponde y apunta que si acudieran a esta cita se producirían cerca de 1.500 accidentes menos, se reducirían en 2.000 los heridos y habría 75 muertes menos.

El informe pone de manifiesto que los principales defectos que se detectan en los automóviles durante las inspecciones técnicas están relacionados con el freno de servicio, así como con los neumáticos y con el estado general del motor.

De esta forma, San Román explicó que el 14% de los coches rechazados en estas revisiones podrían haber superado la inspección de haber llevado a cabo una simple revisión de aspectos como el estado de las luces del coche.

El autor del estudio resaltó que los vehículos de mayor antigüedad son los que se presentan como los más peligrosos para la seguridad vial, además de ser los que tienen un efecto más dañino sobre el medio ambiente. Además, los coches más antiguos son los que muestran un grado de absentismo de estas revisiones más elevado.

Por último, incidió en la importancia de las inspecciones periódicas de los automóviles para mejorar la seguridad vial y para reducir la contaminación provocada por el parque automovilístico y recomendó llevar a cabo un mantenimiento adecuado del vehículo y apostó por reducir el absentismo entre los coches más antiguos.

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