Europa multa con 487 millones de euros a cuatro fabricantes de vidrio por pactar precios

Se trata de la quinta multa más alta impuesta nunca por el Ejecutivo comunitario a un cártel.

La Comisión Europea impuso ayer una multa de 486,9 millones de euros a cuatro fabricantes de vidrio plano para el sector de la construcción -el estadounidense Guardian, el británico Pilkington, el francés Saint-Gobain y el japonés Asahi- por pactar subidas de precios entre 2004 y 2005, lo que vulnera las reglas del Tratado que prohíben las prácticas comerciales restrictivas.

Se trata de la quinta multa más alta impuesta nunca por el Ejecutivo comunitario a un cártel. Desde principios de 2007, Bruselas ha sancionado ya a siete cárteles por un importe que supera el umbral de los 3.000 millones de euros, según explicó la comisaria de competencia, Neelie Kroes. "La Comisión no tolerará que las empresas engañen a los consumidores y a los clientes industriales pactando los precios y privándoles de los beneficios del mercado único", resaltó.

El vidrio plano se utiliza en el sector de la construcción para ventanas, puertas y espejos. En 2004, las ventas de estas empresas a clientes independientes ascendieron a 1.700 millones de euros. Asahi, Guardian, Pilkington y Saint-Gobain controlan conjuntamente el 80% del mercado.

El cártel del vidrio plano fue descubierto por el propio Ejecutivo comunitario con la ayuda de los Estados miembros, sin que hubiera ninguna empresa delatora. En febrero y marzo de 2005, Bruselas llevó a cabo inspecciones por sorpresa en las instalaciones de las filiales europeas de Asahi y Guardian y en las de Pilkington, Saint-Gobain y la Asociación Europea del Vidrio Plano.

Entre las dos rondas de inspecciones, Asahi y su filial europea Glaverbel se prestaron a colaborar con el Ejecutivo comunitario y suministraron pruebas adicionales para lograr una reducción de su multa.

Las cuatro empresas organizaron entre principios de 2004 y principios de 2005 varias rondas de incrementos de precios y fijaron precios mínimos y otras condiciones comerciales con el objetivo de aumentar o al menos estabilizar las tarifas. También establecieron mecanismos para controlar la aplicación de estos acuerdos.

Las pruebas descubiertas por Bruselas describen en detalle varias reuniones en restaurantes y hoteles en diferentes países europeos durante las que Asahi, Guardian, Pilkington y Saint-Gobain discutieron y pactaron el nivel y el calendario de las subidas de precios (incluyendo qué fabricante sería el primero en anunciarlo) y los precios mínimos, y además intercambiaron información comercial sensible.

Se trata del segundo caso en el que la Comisión aplica las directrices de 2006 para calcular el importe de las multas. Con el nuevo método las sanciones reflejan mejor el impacto económico global de la infracción así como la participación de cada empresa. En este caso, la multa más alta corresponde a Guardian (148 millones de euros), seguida de Pilkington (140 millones), Saint-Gobain (133,9) y Asahi (65 millones). Al fabricante japonés se le aplicó un descuento por colaborar en la investigación.

El Ejecutivo comunitario recordó que cualquier persona o empresa afectada por las actividades de este cártel puede llevar el caso ante los tribunales nacionales y pedir daños y perjuicios, presentando como prueba esta decisión de Bruselas.

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