Una mujer desnuda maniatada por la espalda con un collar de perlas Majorica, imagen del Peor Anuncio del Año 2000

El premio FACUA al Peor Anunciante ha sido ex aequo para A3D y La Tienda en Casa, por sus anuncios de todo tipo de aparatos que garantizan un adelgazamiento milagroso y exaltan los cuerpos perfectos como condicionantes del éxito social.

Una mujer desnuda maniatada por la espalda con un collar de perlas, aparatos que garantizan un adelgazamiento milagroso de forma rápida y sin esfuerzo, una chica que se presenta como el objeto necesario en la oficina y una enrevesada oferta de llamadas gratuitas son los protagonistas de la última edición de Los Peores Anuncios del Año, que desde 1998 otorga la Federación de Asociaciones de Consumidores y Usuarios de Andalucía (FACUA) a las campañas y anunciantes que utilizan técnicas engañosas, temerarias o denigrantes para vender sus productos.

FACUA ha otorgado su premio al Peor Anuncio de 2000 a una publicidad de la marca de joyería Majorica en el que se presenta a mujer desnuda maniatada por la espalda con un collar de perlas. El anuncio utiliza el reclamo de que, obsequiándola con joyas de la marca, la mujer, reducida al papel de esclava sexual, aceptará sumisa los deseos del hombre.

El premio al Peor Anunciante ha sido, ex aequo, para La Tienda en Casa, de El Corte Inglés, y A3D, de Antena 3 Televisión, empresa que vienen anunciando en sus teletiendas todo tipo de aparatos para adelgazar de forma milagrosa rápidamente y sin esfuerzo exaltando los cuerpos perfectos como condicionantes del éxito social. Este tipo de mensajes publicitarios vulneran el Real Decreto 1.907/96, que prohíbe la publicidad de los productos con pretendida finalidad sanitaria, conocidos como productos milagro, ante la pasividad del Ministerio de Sanidad y Consumo y las Administraciones sanitarias de las Comunidades Autónomas.

El operador de telefonía Aló ha sido merecedor del premio a la Publicidad Engañosa, por una enrevesada oferta que prometía “llamadas locales gratis”, cuando la empresa ni siquiera podía ofrecerlas. La empresa rizaba el rizo para justificar la veracidad de su oferta: en realidad, se limitaba a descontar a los clientes que contratasen su servicio de marcación directa el equivalente a la tarifa de un minuto de llamada metropolitana con Telefónica por cada llamada realizada.

El premio a la Publicidad Denigrante ha recaído sobre la empresa Montaña Azul, que en un anuncio de refrigeradores de oficina para contenedores de agua mostraba a una atractiva joven junto al aparato con el texto “¿No echa en falta algo en su oficina?”, jugando con el doble sentido de la frase y presentando así a la mujer como un mero objeto sexual.

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