Montero informa sobre las medidas que pondrá en marcha para regular la cirugía estética en adolescentes

La Consejería de Salud está trabajando en una norma que regule la práctica diaria de estas clínicas.

La consejera de Salud, María Jesús Montero, informó ayer durante la reunión del Consejo Andaluz de Salud sobre las nuevas medidas que pondrá en marcha su departamento para regular las intervenciones de cirugía estética en adolescentes.

Montero ya avanzó recientemente en una entrevista concedida a Europa Press que su Consejería estaba trabajando en la elaboración de una norma que regule la práctica diaria de las clínicas de cirugía estética, una medida que responde "al auge que este tipo de intervenciones está teniendo cada vez con más frecuencia entre la población joven y adolescente".

Así, la titular de Salud pormenorizaba que, entre otras medidas, se pretende establecer la "obligatoriedad" para todas las clínicas del sector "de que hagan públicos, incluso desde Internet, del porcentaje de éxito que disponen en las distintas intervenciones que llevan a cabo, así como de otros indicadores como encuestas de satisfacción entre sus usuarios".

Montero, quien dispuso a un grupo de expertos para que trabajase en esta línea, declaró que entre la batería de medida a establecer se contemplaba la "obligatoriedad" de que dichas clínicas recojan en cada caso el consentimiento informado del propio usuario que se quiere someter a una de esta técnicas.

Además de este documento, dichas clínicas tendrían también la obligatoriedad de recoger un informe psicológico del cliente, el cual determine la capacidad del menor para asumir los cambios corporales que sufrirá su cuerpo si se somete a esta intervención.

"Con este informe psicológico queremos garantizar que el menor está en condiciones de asumir el cambio corporal que sufrirá tras la intervención", argumentaba Montero, quien añadía que con el consentimiento informado "lo que queremos es asegurarnos de que el paciente tiene toda la documentación relativa a su crecimiento natural, las consecuencias que podrían derivarse de una intervención de estas características y, por tanto, de los riesgos que asume si finalmente decide someterse a la operación".

Montero señaló que estas medidas responden "no sólo al auge que este tipo de intervenciones está teniendo entre la población adolescente, sino a petición de las propias clínicas que nos han solicitado que fijásemos algún tipo de regulación en su materia, sobre todo, para evitar la competencia desleal".

En este sentido, la consejera del ramo explicaba a Europa Press que el propio sector se ha quejado que unas clínicas "son más éticas que otras a la hora de aplicar unos requisitos mínimos para someter a una intervención de cirugía estética a una menor, sobre todo, en lo que a ampliaciones de mama o lisposucciones se refiere, prácticas por otra parte que viene siendo las más demandada por esta población".

Campañas entre padres y adolescentes

Precisamente para ahondar en el conocimiento de estas prácticas entre la población general, anunciaba que su departamento también prevé llevar a cabo una campaña de información "dirigida expresamente a los padres y adolescentes y haciendo hincapié en la conveniencia de que tengan en cuenta las distintas fases por las que pasa el cuerpo humano hasta completar su desarrollo, de cara a una posible operación estética".

"Es bueno incrementar el conocimiento entre la población acerca de los límites de la cirugía estética y sobre cuestiones como que el crecimiento del cuerpo no finaliza hasta que no se cumple la mayoría de edad en la mayoría de casos", incidía la titular de Salud, quien recordaba que el decreto de atención a los menores establece que en los adolescentes con menos de 16 años "se tiene en cuenta su opinión, si bien son sus padres o tutores -salvo si se encuentra emancipado- los que tienen la capacidad de decisión a la hora de que puedan someterse o no a una operación del tipo".

En cualquier caso, admitía que en mayores de 16 años el criterio del menor "prima sobre el del equipo médico o el de los padres o tutores". En este contexto, aclaró, "es en el que planteamos todas estas medidas que permitan garantizar a usuarios y padres que conocen perfectamente los pormenores y riegos de estas intervenciones", ya que, aunque serán de obligado cumplimiento por parte de las clínicas, los informes no serán vinculantes en el caso de que el cliente decida definitivamente asumirlos.

Así, y a modo de ejemplo, exponía que se informarán a las jóvenes que tenga una mama inferior a la media, y quieran por ello someterse a una ampliación de la misma, "que ello no significa que no tenga por delante un período de desarrollo natural".

"Con estos elementos ayudaremos también a los padres de las menores de 16 años para que sepan decidir mejor que es lo más le conviene a su hijo", enfatizó Montero, que concluyó que "no es infrecuente que cada vez con más frecuencia las niñas soliciten como regalo de cumpleaños un aumento de mama o una liposucción".

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