Alta participación en la huelga nacional de transportes de Italia

Supuso la paralización de casi todos los medios de transporte y al menos 162 vuelos tuvieron que ser cancelados.

Italia afrontó el viernes una huelga nacional de transportes caracterizada por una alta participación, lo que supuso la paralización de casi todos los medios de transporte, entre trenes, autobuses, aviones, barcos e incluso los trabajadores de las autopistas y los vehículos fúnebres.

Según informaron los sindicatos, la protesta alcanzó cotas de seguimiento de casi el 100%, provocando grandes molestias a los habitantes, sobre todo en las grandes ciudades, como Roma o Milán, así como en Turín, Bolonia, Nápoles y Palermo, mientras que en Venecia, las únicas alternativas de transporte posibles fueron la góndola o el taxi.

En cuanto al tráfico aéreo, tuvieron que ser cancelados al menos 162 vuelos -la mayoría de Alitalia (109)- en el aeropuerto de Roma-Fiumicino, mientras que los aeródromos milaneses de Linate y Malpensa sufrieron 205 cancelaciones.

Al igual que en el resto de Europa, centenares de pasajeros españoles se vieron afectados por la huelga italiana, teniendo en cuenta que sólo de Alitalia, fueron cancelados hasta 13 vuelos entre ciudades españolas e italianas, concretamente, los enlaces entre Madrid, Barcelona, Valencia y Bilbao y Roma y Milán.

De la compañía española Vueling fueron cancelados cuatro vuelos de ida y vuelta entre Sevilla y Roma, Madrid y Milán, Madrid y Nápoles y Barcelona y Roma, según informaron a Europa Press fuentes de la compañía. Clickair, en cambio, decidió adelantar el vuelo Barcelona-Pisa y retrasar los que cubren las rutas Barcelona-Roma, Barcelona-Nápoles, dado que los tres estaban previstos durante el horario de la huelga.

Con todo, trenes, transbordadores, autobuses, tranvías y metro se pararon durante ocho horas, con diferencias horarias según el caso y la ciudad, mientras que el transporte aéreo fue interrumpido durante cuatro horas.

Entre los motivos de la protesta sobresalen las escasas inversiones en el sector previstas en los Presupuestos del Estado para 2008, así como la ausencia de una "política para los transportes" y la crisis que atraviesan algunas de las principales empresas de la categoría, tales como Alitalia, Ferrovie o Tirrenia.

Por otro lado, el servicio de taxis en la ciudad de Roma volvió el mismo viernes a la normalidad, después de la huelga salvaje que se desató el miércoles por la tarde y que duró casi dos días enteros, sumiendo el centro histórico de la ciudad en un caos. Según titulaba el viernes el diario Il Corriere della Sera, la huelga general de transporte público del viernes se convirtió para los taxistas romanos en "maná providencial".

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