La CNE aprobará la próxima semana sus recomendaciones a Industria sobre el apagón de Barcelona

El organismo también emitirá su informe sobre las tarifas eléctricas a partir del 1 de enero, tras celebrar los consejos consultivos pertinentes.

El Consejo de Administración de la Comisión Nacional de la Energía (CNE) tiene previsto aprobar el próximo 18 de diciembre sus recomendaciones al Ministerio de Industria acerca del apagón del pasado 23 de julio en Barcelona, con las que espera evitar que se produzcan incidentes parecidos, indicaron fuentes del regulador a Europa Press.

En la sesión de mañana, el Consejo del regulador abordará la nueva legislación sobre biocarburantes propuesta por Industria, así como el Real Decreto sobre retribución a la energía solar fotovoltaica y un informe sobre supervisión de las estaciones de servicio de Vitoria.

La semana próxima, aparte de las recomendaciones sobre el apagón, el organismo presidido por María Teresa Costa aprobará su informe sobre las tarifas eléctricas a partir del 1 de enero, tras celebrar los consejos consultivos pertinentes.

El regulador energético lleva casi un mes y medio de retraso en la aprobación de las indicaciones acerca del apagón, cuya publicación estaba prevista para el 31 de octubre. La acumulación de expedientes e informes, entre ellos los relativos a biocarburantes, a la actuación de centrales eléctricas o a la cifra final de la detracción de derechos de emisión de 2006, explican en parte el retraso.

Junto a esto, el ponente del informe sobre el apagón de Barcelona, Sebastiá Ruscalleda, ha insistido en la necesidad de formular recomendaciones que reúnan el mayor consenso posible dentro del órgano ejecutivo del regulador.

Está previsto que la CNE recomiende a Industria que permita que en algunos casos las distribuidoras de electricidad se hagan cargo de la administración de redes de 220 kilovoltios (kV) como la de la estación de Maragall, con el objetivo de primar la funcionalidad y evitar nuevos apagones.

La legislación actual establece que las líneas de 220 kV y de 400 kV son de transporte y, por lo tanto, dependen de Red Eléctrica de España (REE). De prosperar la propuesta contemplada por la CNE, el regulador pedirá que no sólo se tenga en cuenta la tensión sino también la función de las líneas a la hora de diferenciar entre transporte y distribución.

El apagón dejó sin electricidad a más de 300.000 usuarios y se convirtió en objeto de controversia entre Endesa y Red Eléctrica de España (REE), las dos compañías propietarias de las instalaciones afectadas.

El 4 de octubre, la CNE aprobó su informe sobre las causas del incidente, que no tiene carácter sancionador, pero que se ha convertido en el documento de referencia para el Ministerio de Industria y la Generalitat.

Apagón de Barcelona

Por otro lado, la CNE también propondrá que se establezcan mecanismos que permitan esclarecer en casos como el del apagón de Barcelona las responsabilidades del transportista y del distribuidor, así como soluciones que eviten futuros conflictos entre el operador y el transportista.

El suceso en la subestación de Collblanc, donde comenzó el apagón, afectó de forma inmediata a 40.000 usuarios, mientras que el resto resultó afectado cuando se produjo el incendio de Maragall.

La CNE entiende que el apagón fue provocado en un primer momento por la caída de un cable aéreo propiedad de Endesa mal sujetado sobre la subestación de Collblanc y, posteriormente, por el incendio en la estación de Maragall, al que contribuyeron los "defectos previos existentes de un cable propiedad de REE".

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