Retevisión factura a un usuario más de 400.000 pesetas en llamadas realizadas dos meses después de haber dado de baja su línea telefónica

Las operadoras cobran a ex clientes de Telefónica las llamadas realizadas por los nuevos titulares de sus números. La inseguridad en los procedimientos de contratación permite a cualquier persona realizar llamadas a costa de un tercero.

Retevisión exige el pago de 277 llamadas internacionales y a teléfonos móviles por valor de más de 400.000 pesetas a un usuario que había dado de baja su línea telefónica casi dos meses antes de haberse realizado las mismas. Este es uno de los casos que expone la Federación de Asociaciones de Consumidores y Usuarios de Andalucía (FACUA) en su informe Telefónicas: inseguros con cualquier operador, que publica en el último número de su revista Consumerismo. La Federación advierte que la inseguridad en los procedimientos para darse de alta o de baja en los servicios de telefonía permite a cualquier persona realizar llamadas a costa de un tercero.

Así, FACUA denuncia que numerosos ex clientes de Telefónica están recibiendo facturas de operadores que prestan servicios de acceso indirecto en las que se les exige, incluso bajo la amenaza de llevarlos a los tribunales, el pago de llamadas que en realidad han realizado otros usuarios que ahora poseen sus antiguos números de teléfono.

FACUA considera que desde el momento en que el usuario cursa la baja de su línea con Telefónica, resulta imposible que pueda mantener una comunicación a través de la misma, por lo que el contrato con cualquier otro operador decae al carecer de sentido, ya éste no puede prestarle el servicio objeto de dicho contrato.

Pero estas situaciones son, según denuncia la Federación, fruto de la inexistencia de un flujo de información entre Telefónica y el resto de operadores en relación a las líneas que son dadas de baja para, posteriormente, cederse a nuevos clientes. Carencia a la que hay que sumar la prepotencia de las compañías, que no aceptan la negativa a pagar de los usuarios afectados ni tan siquiera cuando éstos demuestran documentalmente que no han realizado las llamadas.

Por otro lado, cualquier persona que posea los datos bancarios de otro ciudadano puede realizar impunemente llamadas a su costa a través de un operador que preste servicios de acceso indirecto. Con sólo una llamada telefónica, el estafador puede dar de alta un número de teléfono y facilitar el nombre, dirección y cuenta bancaria de otra persona, con la seguridad de que el operador no verificará que el titular de la línea y el de la cuenta bancaria coinciden ni exigirá, pese a la obligación establecida en la legislación en materia de Telecomunicaciones, la firma de un contrato.

Además, si un usuario intenta darse de alta con otra compañía y el teleoperador que le atiende comete un error al introducir su número de teléfono en la base de datos, el titular del número incorrecto podrá realizar llamadas a través de esta empresa que serán facturadas al primero.

FACUA dará parte de esta grave situación de desprotección de los usuarios a la ministra de Ciencia y Tecnología, Anna Birulés, y a la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, para pedir que tomen las medidas oportunas para acabar con la misma.

La Federación recomienda a los usuarios afectados por este tipo de situaciones que acudan a sus Asociaciones de Consumidores y Usuarios.

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