Un juzgado de Alicante da la razón a la firma de calzado deportivo Munich frente a la multinacional Umbro por infracción de marca

Según la sentencia, Umbro usa un logotipo que Munich <i>"tiene legitimado, lo que constituye un riesgo de confusión al consumidor"</i>.

El juzgado de marca comunitaria número 1 de Alicante ha dado la razón a la empresa catalana de calzado deportivo Munich frente a la multinacional británica Umbro en una demanda interpuesta en 2005 por infracción de marca y competencia y publicidad desleal.

Según informó Munich en un comunicado, Umbro "deberá cesar en el tráfico económico de los productos que han incurrido en actos de violación, interferencia y lesión de los derechos de exclusiva de la inscripción de marcas".

La resolución, indicó la empresa, considera que Umbro incurrió en "actos de violación, interferencia y lesión de los derechos de exclusiva que derivan de la inscripción de Marcas Nacional y Comunitaria" al utilizar con carácter distintivo un logotipo que Munich "tiene legitimado, lo que constituye un riesgo de confusión al consumidor que puede perjudicar a la marca registrada y por ende a la empresa fabricante".

En la sentencia se expone que es "habitual que los fabricantes de calzado de deporte y ocio doten a sus productos siempre del mismo dibujo, sea un dibujo compuesto de líneas, de franjas, de figuras geométricas o una combinación de todas ellas situado siempre en la misma posición en la parte exterior del producto, lo que permite su visibilidad desde lejos".

En este sentido, agrega que el consumidor "está acostumbrado a ese tipo de signos y puede por lo general orientarse por los mismos en sus compras de calzado de deporte y ocio" y aclara que la función esencial de la marca es "garantizar al consumidor la identidad de origen del producto que con ella se designa, permitiéndole distinguir sin confusión posible dicho producto de los que tienen otra procedencia", además de que la marca "debe constituir la garantía de que los productos que con ella han sido fabricados bajo el control de una única empresa, a la que pueda hacerse responsable de su calidad".

El signo distintivo (logotipo) cuya protección solicita Munich consiste en "dos bandas que se cortan, sin color determinado, si bien contrastan en color con el fondo, de igual tamaño cada una de ellas, con una inclinación determinada y que al cruzarse forman una aspa o letra X, con una línea de trazo oscuro y más fino que envuelve cada uno de los brazos de esa aspa, y que, partiendo del punto de intersección, terminan en ángulo, asemejando cuatro pétalos".

El fallo del juez condena finalmente a Umbro a cesar en el tráfico económico "de aquellos productos que porten el distintivo en cuestión, así como destruir el producto que pudiera existir y hacer pública la sentencia", además de imponerle una multa de más de 16.000 euros en concepto de daños y el 1% de la cifra de negocios en concepto de perjuicios.

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