Cinco detenidos en Alicante por la falsificación de bebidas alcohólicas

Acusados de presuntos delitos contra la salud pública, fraude fiscal y falsificación de timbres.

Agentes de la Comisaría de la Policía Nacional de Elx (Alicante) detuvieron ayer a cinco personas de entre 23 y 70 años por delitos de falsificación de timbres, fraude fiscal y contra la salud pública, y se han incautado de varias cajas con botellas alcohólicas de conocidas marcas, rellanadas con alcohol de baja graduación y con los precintos de la Agencia Tributaria falsificados. Uno de los detenidos ingresó en prisión, por orden del Juzgado de Guardia de Elx.

Dos de los detenidos, de 47 y 70 años, recogían botellas y tapones de dos contenedores de basura del Polígono Industrial de Catral (Alicante) y de la carretera N-332, a la altura del cruce con el municipio alicantino de San Fulgencio, explicaron las mismas fuentes.

Posteriormente, se trasladaban a una nave que tenían alquilada en Carrús (Alicante) donde, sin ninguna medida de salubridad ni higiene, rellenaban la botellas con jeringuillas, dispuestas con sus correspondientes agujas que, colocadas en la boca de los envases, introducían el líquido.

Los timbres que utilizaban eran los que despegaban de los tapones usados, o "fieles reproducciones" de los originales, una vez escaneados e impresos en papel de color, señalaron. Además, ponían unas gotas de pegamento en el tapón de las botellas para que, al abrirlas, hicieran el ruido de efecto de apertura y dieran sensación de ser originales.

Estos dos hombres visitaban distintos bares de Elx, donde ofrecían a los propietarios las botellas al 50% de rebaja de su precio de compra en el mercado, lo que generaba "un quebranto económico a la marca registrada", subrayaron las mismas fuentes.

Como consecuencia de las investigaciones, los policías detectaron seis bares del citado municipio en el que los dos hombres ofrecían la mercancía. Asimismo, los agentes detuvieron a otras dos personas, de 47 y 50 años, encargados de dos bares. También detuvieron a un joven de 23 años, propietario de un restaurante chino de Alicante, ya que en el local se encontraban botellas rellenadas.

En la nave registrada, los policías intervinieron un total de 467 botellas preparadas para ser rellenadas, setenta botellas elaboradas para ser vendidas y unos 300 tapones, así como jeringuillas, agujas, timbres del impuesto sobre el alcohol y bebidas derivadas, cartón con cuatro salidas donde se acoplan las botellas, rollos de cinta plástica, un hornillo de gas y varios coladores.

Por otra parte, aseguraron que los peritos de diferentes marcas acudieron a la Comisaría para comprobar que las botellas intervenidas habían sido rellenadas con alcoholes diferentes a los que se utilizan en el embotellado de las casas matrices.

Fuentes del Cuerpo Nacional de Policía comentaron que en este tipo de delitos "lo más importante" no es el montante de lo intervenido, que en este caso podría ascender en el mercado a unos 6.000 euros, sino que la imagen de las marcas "se ve seriamente dañada por la queja de los clientes", así como el hecho de que el consumidor de estos productos alterados "puede sufrir lesiones internas si su consumo es elevado".

Esta es la segunda operación de este tipo que realiza la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía en poco tiempo, ya que el pasado mes de noviembre también desarticuló otro importante punto de venta y distribución de bebidas fraudulentas en la comarca de la Vega Baja.

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