Elevadas subidas en precios de productos y servicios básicos, ¿hasta cuándo?

El Índice de Precios de Consumo (IPC) cierra 2007 con una subida interanual superior al 4%, por encima de las previsiones del Gobierno.

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INC), el pasado noviembre los mayores incrementos en lo que iba de año se registraron en los precios del la leche (30,2%), el pan (14,0%), la carne de ave (10,5%), los productos lácteos (8,9%) y los huevos (8,7%), a la vez que también subieron bastante los carburantes, combustibles, productos energéticos, productos de vestir, vivienda y transporte.

Murcia se situó a la cabeza de las comunidades autónomas en la inflación anual (4,6%), seguida de Castilla-La Mancha (4,4%), Aragón, Cantabria, Cataluña y País Vasco (las cuatro con el 4,2%). La media nacional estaba entonces en el 4,1%.

Este importante incremento de los precios, unido al alza de las hipotecas y el elevado precio de la vivienda para las familias que la han adquirido en los últimos años, está causando importantes perjuicios en la economía de la mayoría de los consumidores. Y somos muchas las voces que denunciamos procesos especulativos y posibles restricciones en la libre competencia tras las subidas.

El director general de Política Comercial del Ministerio de Industria Turismo y Comercio, Ignacio Cruz Roche, aseguró el 29 de noviembre que las empresas de distribución "no están contribuyendo a incrementar el impacto inflacionista que se está dando sobre los precios de la alimentación, sino que solo están trasladando de manera homogénea las elevaciones de precios registradas en el proceso de fabricación", a la vez que aseguró que "las materias primas han iniciado ya un proceso de descenso y esto hace pensar razonablemente que los precios a los consumidores finales tengan también que iniciar un cierto proceso de descenso".

Estas palabras tranquilizadoras contrastan con el hecho de que la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) está investigando si las subidas de precios de los alimentos aplicados por la industria "están justificadas". Investigaciones abiertas de forma tardía y cuyas conclusiones se están haciendo esperar en exceso.

FACUA, concretamente, ha denunciado ante la CNC las desproporcionadas subidas en el sector de la leche, que en sólo tres meses, entre agosto y noviembre, acumularon casi un 30% de media y han provocado que el precio de varias marcas, entre ellas las líderes del sector (Asturiana, Puleva y Pascual), supere al del gasóleo.

Los análisis de FACUA y organizaciones agrarias, como la COAG, también ponen de manifiesto el abismo existente entre el precio de los alimentos en origen y en el punto de venta. La diferencia puede llegar a alcalzar el 1.000%, según datos oficiales tomados del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

El Gobierno debe ahorrarse demasiadas palabras de optimismo y llamadas a la tranquilidad e intensificar su debida labor de control del mercado para actuar con rapidez y firmeza ante posibles prácticas ilegales.

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