La Comisión Europea inspecciona las oficinas de Intel en Munich

Para investigar un posible abuso de posición dominante.

La Comisión Europea realizó ayer inspecciones por sorpresa en las oficinas de Intel en Munich y en las instalaciones de varios distribuidores de ordenadores personales para investigar un posible abuso de posición dominante del fabricante estadounidense de microprocesadores.

"Ha habido una redada en nuestras oficinas en Munich. Como es nuestra práctica habitual, estamos cooperando con las autoridades", dijo un portavoz de Intel, Chuck Molloy.

Por su parte, el Ejecutivo comunitario confirmó que había llevado a cabo inspecciones por sorpresa en las oficinas de un fabricante de microprocesadores y de algunos distribuidores de ordenadores, pero no quiso desvelar cuáles eran las empresas afectadas.

"La Comisión tiene motivos para creer que las compañías implicadas pueden haber vulnerado las reglas del Tratado sobre prácticas empresariales restrictivas y sobre posición dominante en el mercado", señaló en un comunicado.

Bruselas ya acusó formalmente a Intel el pasado mes de julio de abusar de su posición dominante para tratar de expulsar a su principal rival, AMD, del mercado de microprocesadores. Si se confirman estas prácticas ilegales, Bruselas podría imponer a Intel una multa de hasta el 10% de su volumen de negocios.

Entre los abusos recogidos en el pliego de cargos enviado a la empresa norteamericana se destaca que ésta ofreció a los fabricantes de ordenadores "importantes descuentos" condicionados a que incluyeran en la mayoría de sus máquinas microprocesadores Intel.

En algunos casos, llegó a pagar a un fabricante para que retrasase o cancelase el lanzamiento de una línea de productos que incluyera microprocesadores de AMD. Finalmente, Bruselas acusa a Intel de haber llegado al extremo de ofrecer a clientes estratégicos microprocesadores por debajo del precio de coste para frenar el paso a su rival.

Los funcionarios de Bruselas estuvieron acompañados durante las inspecciones por sus homólogos de las autoridades de competencia nacionales.

Las inspecciones por sorpresa son un paso preliminar en las investigaciones sobre posibles infracciones a la legislación comunitaria en materia de competencia. El hecho de que se lleven a cabo no significa que las compañías sean culpables ni prejuzga el resultado de la investigación, según explicó el Ejecutivo comunitario.

No existe ningún plazo estricto para completar la investigación. Su duración depende de varios factores, entre ellos la complejidad de cada caso, el grado de cooperación de las empresas afectadas o el ejercicio de los derechos de defensa.

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