Detenidos los dos administradores de Riverduero CAI

Por haber presuntamente estafado unos 25 millones a alrededor de 500 personas.

Agentes del Cuerpo Nacional de Policía detuvieron a los dos administradores de Riverduero Centro de Asesoramiento e Inversión SA (Riverduero CAI), dedicada a la captación de fondos a particulares para su posterior asesoramiento e inversión en los mercados de capitales, por estafar, de manera continuada, en torno a 25 millones de euros a unas 500 personas. La empresa tiene su oficina principal en Valladolid y una delegación en Sevilla.

Según informaron a Europa Press fuentes policiales, se trata de una presunta estafa "de gran cuantía" que podría ascender a 25 millones de euros -la cifra incluye el capital aportado y los intereses devengados- y con "gran número de perjudicados" ya que la sociedad contaba con unos 500 clientes, además de empleados y comerciales, que "desconocían" la actuación de los dos administradores y que son "también perjudicados".

La detención de L.B.P., de 61 años, y J.M.C.C., de 57, se produjo el pasado día 15 de febrero en los alrededores de la oficina, situada en la Plaza Mayor de Valladolid, donde se estableció un dispositivo para proceder a su detención, que se produjo a las 8.45 y las 9.25 horas, cuando entraban a trabajar, y evitar así su fuga.

Las investigaciones se iniciaron tras las denuncias presentadas ante el Juzgado de Instrucción de Guardia de Valladolid el 28 de enero por varios clientes contra los administradores de la sociedad mercantil, en las que reconocieron haber confiado "importantes cantidades de dinero" a la citada empresa para su posterior inversión en productos derivados aunque no pudieron recuperar sus fondos "a pesar de haberlo intentado en repetidas ocasiones" en las que los administradores les dieron "continuas largas".

Tras las denuncias, el Juzgado de Instrucción número 3 de Valladolid encomendó con carácter urgente la investigación de los hechos al Grupo de Delincuencia Económica, cuyos agentes concluyeron, tras tomar declaración a varios clientes y recabar información en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), brokers y entidades financieras, que la sociedad funcionaba como un chiringuito financiero.

En este sentido, las mismas fuentes aseguraron que Riverduero Centro de Asesoramiento e Inversión, SA no estaba debidamente registrada en la CNMV para prestar los servicios que ofrecía, cuestión que ocultaban a clientes y empleados, y que la empresa ofrecía productos inexistentes o con elevados rendimientos "a través de la inversión en productos derivados que pueden conllevar el riesgo de pérdida total de la inversión", de lo que no informaban de manera correcta a los clientes.

Asimismo, la empresa no llevaba las cuentas individualizadas con las posiciones de cada cliente "ni la más mínima contabilidad", hasta el punto de que las cuentas anuales que depositaban en el Registro Mercantil "no se correspondían con la realidad".

Invertía sin cobertura

De la información recabada durante la investigación, la Policía determinó que Riverduero comenzó a invertir capital procedente de las aportaciones de los clientes a partir de 1999 y "sin ningún tipo de cobertura", por lo que obtenía "importantes pérdidas" de las que no informaba a los clientes, "que en todo momento pensaban que su dinero era invertido con garantías y plena cobertura".

Por ello, cuando los clientes pedían el reembolso de su capital invertido más los intereses, los administradores de la empresa lo devolvían pero procedente de las aportaciones de nuevos clientes, que se derivaban también al pago de los gastos ordinarios y de mantenimiento de la sociedad como el alquiler de las oficinas o nóminas "muy cuantiosas".

La situación se volvió "insostenible" a partir del verano de 2007, momento en el que no se podían atender las solicitudes de reembolso de los clientes, que acudían "en masa" a rescatar sus aportaciones, y tampoco podían hacer frente a los gastos ordinarios, lo que derivó en una situación de total iliquidez e insolvencia patrimonial.

La mayor parte de los clientes son de Valladolid aunque la cartera de la empresa incluía otros de Palencia, Madrid o Galicia, a los que se suman los de la delegación de Sevilla, que contaba con "numerosos clientes".

Entre los clientes, según las mismas fuentes, había un grupo con gran capacidad económica y que aportó importantes cantidades de dinero y otros que, en cambio, realizaron aportaciones de menor cuantía y a los que la actuación de los administradores "ha dejado en una situación muy precaria".

"En cuanto a la posible recuperación de aportaciones por parte de los clientes es bastante difícil porque a través de las investigaciones practicadas hasta la fecha se ha podido comprobar que Riverduero está en una situación de total iliquidez e insolvencia patrimonial", destacó el Cuerpo Nacional de Policía.

Los detenidos pasaron a disposición del Juzgado de Instrucción de Guardia, que decretó su ingreso en prisión dada la "gravedad" de los hechos que se les imputan.

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