FACUA advierte que un informe realizado por encargo del gobierno británico desaconseja que los niños utilicen teléfonos móviles

La Federación publica el estudio Móviles y Salud: Algunos datos que los consumidores deben conocer en el último número de su colección Cuadernos de Consumo.

El Informe Steward, realizado hace dos años por encargo del gobierno británico, desaconseja el uso de teléfonos móviles por niños y adolescentes menores de 16 años y advierte que esta industria debería abstenerse de dirigir a este sector de la población su publicidad.

Este es uno de los datos que aporta el estudio Móviles y Salud: Algunos datos que los consumidores deben conocer, realizado por la Federación de Asociaciones de Consumidores y Usuarios de Andalucía (FACUA), en el que denuncia la dejadez de los gobiernos al dar carta blanca a la industria de la telefonía móvil para comercializar sus aparatos y llenar las ciudades con sus antenas repetidoras sin conocer los efectos de sus radiofrecuencias sobre la salud.

El estudio de FACUA, al que puede accederse a través del canal de salud de su portal de Internet, facuasalud, acaba de publicarse en el último número de su colección Cuadernos de Consumo. En él se recogen las conclusiones de numerosos estudios realizados en los últimos años sobre las radiaciones electromagnéticas de la telefonía móvil y sus posibles efectos nocivos en los consumidores. En la actualidad, advierte la Federación, hay cientos de estudios sobre el tema y no existe consenso en la comunidad científica sobre la inocuidad o nocividad de los móviles y sus antenas.

FACUA advierte que las conclusiones de los estudios realizados hasta la fecha indican desde la falta de peligro de las radiaciones de la telefonía móvil hasta su relación con la aparición de tumores cerebrales, pasando por los que hablan de la necesidad de establecer diferentes límites a la potencia de las antenas y teléfonos y los que señalan la aparición de estrés, alteraciones en el sistema inmunológico, dolores de cabeza o pérdidas de memoria como consecuencia de la exposición a estas ondas electromagnéticas.

Ante la falta de datos concluyentes, FACUA demanda la aplicación del principio de precaución, que debe ir encaminada a poner medidas restrictivas a la instalación de antenas en las zonas habitadas de los municipios, a obligar a las compañías de telefonía a que compartan el espectro radioeléctrico para no aumentar el grado de emisiones de ondas electromagnéticas y a imponer a los fabricantes de móviles a reducir al mínimo posible los niveles de radiación de sus aparatos.

"Algunos segmentos de la industria han ignorado deliberadamente los hallazgos científicos que sugieren la existencia de efectos negativos para la salud y han seguido manteniendo que los teléfonos móviles son seguros para todos los consumidores, incluidos los niños". Así de tajante se muestra el científico norteamericano George Carlo en una carta dirigida a los líderes de las principales empresas de telefonía móvil, para las que trabajó durante años en el programa de investigación Wireless Technology Research, según señala el informe de FACUA.

El catedrático de biología británico Sir William Steward desaconseja el uso de móviles por niños y adolescentes menores de 16 años ya que si la exposición a ondas electromagnéticas provocara efectos nocivos para la salud, éstos serían, en todo caso, más vulnerables a dichos efectos que los adultos, dado que sus cráneos son más delgados y absorben más fácilmente las radiaciones. Steward dirigió el denominado Grupo de Expertos Independientes en Teléfonos Móviles, constituido por el Departamento de Salud del Gobierno británico para la realización de un estudio sobre los posibles efectos de la telefonía móvil en la salud.

"Se sabe que tanto la predisposición genética como la edad pueden determinar las consecuencias de estos aparatos", indica Steward, que recomienda adoptar todas las precauciones posibles hasta que se demuestre científicamente cuáles son los efectos que provoca la exposición a estas radiofrecuencias.

Por su parte, en el informe de marzo de 2001 Los efectos fisiológicos y medioambientales de la radiación electromagnética no ionizante, realizado por encargo del Parlamento Europeo, se desaconseja "enérgicamente que los niños (sobre todo los adolescentes) utilicen de forma prolongada y sin necesidad teléfonos móviles por su creciente vulnerabilidad a efectos perjudiciales para la salud".

Este informe, reseñado por FACUA en su estudio, continúa indicando que "la industria de la telefonía móvil debería evitar fomentar el uso prolongado de teléfonos móviles por parte de los niños utilizando tácticas publicitarias que explotan la presión de los compañeros y otras estrategias a las que los jóvenes son susceptibles, como la utilización (ahora interrumpida) de personajes Disney en los teléfonos".

La industria ha fomentado la creencia de que los teléfonos móviles son seguros, sin ninguna evidencia que la respalde", denuncia el neurólogo estadounidense W. Ross Adey, presidente del Consejo Nacional Americano de Protección contra las Radiaciones, quien durante mucho tiempo realizó investigaciones para Motorola sobre las ondas electromagnéticas emitidas por la telefonía móvil. "Me frustra ver el poder que tiene el dinero para manipular las investigaciones y a los reguladores del Gobierno", advierte Adey. "La industria está mintiendo".

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