La CE lanza una investigación en profundidad sobre las ayudas de Reino Unido a Northern Rock

Se trata del banco europeo más afectado por las turbulencias financieras, nacionalizado por el Gobierno británico.

La Comisión Europea lanzó hoy una investigación en profundidad sobre las ayudas a la reestructuración concedidas por Reino Unido a Northern Rock -el banco europeo más afectado por las turbulencias financieras- en el marco de su nacionalización con el objetivo de verificar si se ajustan a la normativa comunitaria que limita las subvenciones públicas.

La comisaria de Competencia, Neelie Kroes, explicó que el Ejecutivo comunitario se ha visto obligado a abrir esta investigación "para garantizar la seguridad jurídica, teniendo en cuenta la importancia de las medidas de ayuda, del contexto actual en los mercados financieros y de los riesgos de distorsión de la competencia". "Queremos continuar nuestra estrecha cooperación con las autoridades británicas y con el resto de partes durante la investigación", dijo Kroes en un comunicado.

La apertura de esta investigación permitirá a todas las partes interesadas presentar sus alegaciones, pero no prejuzga cuál será el resultado del procedimiento, según indicó el Ejecutivo comunitario. Londres notificó a Bruselas el plan de rescate de Northern Rock el pasado 17 de marzo.

Northern Rock era el quinto banco británico de crédito hipotecario, con un balance financiero total de 101.000 millones de libras esterlinas el 31 de diciembre de 2006 (es decir, 150.000 millones de euros al tipo de cambio de la época). Su actividad principal es la concesión de hipotecas, que representan más del 90% de los créditos del banco.

El 5 de diciembre de 2007, la Comisión ya aprobó las ayudas públicas al rescate que Reino Unido había concedido a Northern Rock el 17 de septiembre y el 9 de octubre de 2007 -después de que se registraran colas de clientes en las oficinas del banco para retirar sus depósitos- al considerar que eran compatibles con la legislación de la UE. Bruselas ha autorizado otra medida adoptada por Londres el 18 de febrero de 2007. Estas ayudas de salvamento podrán mantenerse hasta que Bruselas decida sobre el plan de subvenciones a la reestructuración.

Este plan debe cumplir tres condiciones para recibir el visto bueno de la Comisión: restablecer la viabilidad a largo plazo de Northern Rock sin apoyo del Estado; limitar la ayuda al mínimo necesario para llevar a cabo la reestructuración; y evitar las distorsiones de competencia. El Ejecutivo comunitario ya ha dejado claro que es "neutral" respecto a la propiedad pública o privada del banco.

Las medidas presentadas por las autoridades británicas prevén una reducción de las operaciones de crédito de Northern Rock y del volumen de su balance. Durante la duración del plan, la entidad devolverá los préstamos concedidos por el Banco de Inglaterra; y las garantías acordadas por el Gobierno británico para sus operaciones de financiación en los mercados se suprimirán progresivamente. El banco deberá encontrar otras fuentes de financiación, especialmente restableciendo el nivel de depósitos de particulares.

Todos los elementos del plan no han sido transmitidos a la Comisión, que ha pedido a las autoridades británicas que le envíen más información. También reclama a todas las partes interesadas que le indiquen si las propuestas contenidas en el plan les parecen oportunas para evitar distorsiones de competencia.

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