La UE aprueba controles en las tasas aeroportuarias para limitar los costes de las aerolíneas

La directiva se aplicará a todos los aeropuertos con más de cinco millones de pasajeros al año y al más grande de cada Estado miembro.

Los ministros de Transportes de la Unión Europea alcanzaron hoy un acuerdo político sobre una nueva norma comunitaria que introducirá controles en las tasas aeroportuarias para limitar los costes de las aerolíneas. La directiva se aplicará a todos los aeropuertos con más de cinco millones de pasajeros al año y al aeropuerto más grande de cada Estado miembro.

La nueva directiva no contiene un método de cálculo armonizado de las tasas aeroportuarias para toda la UE, ya que a juicio de Bruselas ello no tendría en cuenta la gran diversidad de situaciones en los Estados miembros.

No obstante, exige la no discriminación entre aerolíneas ni entre pasajeros, así como la transparencia a la hora de informar sobre los costes que se han tenido en cuenta a la hora de calcular una tasa, incluyendo los costes de seguridad. Las tasas también tendrán que vincularse a la calidad de los servicios que presta un aeropuerto.

La norma introduce además la obligación de establecer un mecanismo de consulta entre las autoridades aeroportuarias y las aerolíneas para dirimir cualquier conflicto sobre aumentos de tasas.

Autoridades reguladoras independientes

Asimismo, todos los Estados miembros tendrán que crear una autoridad reguladora independiente que pueda hacer de árbitro en caso de desacuerdo persistente entre aeropuertos y compañías, como ya ocurre en Reino Unido.

Pese al acuerdo entre los Veintisiete, persisten dos puntos de discrepancia con el Parlamento Europeo que deberán resolverse antes de que la norma se apruebe definitivamente. En primer lugar, la Eurocámara reclama que los aeropuertos puedan cargar tasas para prefinanciar inversiones futuras, algo a lo que los ministros de Transportes se oponen.

Además, los eurodiputados quieren que sean los Estados miembros los que paguen cualquier medida de seguridad más estricta de lo que exige la UE, mientras que los Veintisiete defienden que pague el usuario.

Los ministros de Transportes aprobaron también liberalizar las tarifas que las centrales de reservas electrónicas de billetes de avión, como Amadeus, cobran a las compañías aéreas por sus servicios de intermediación ante las agencias de viaje. El objetivo de esta iniciativa es incrementar la competencia, aumentar la oferta a través de este canal y forzar una disminución de precios.

El Ejecutivo comunitario ha admitido que la medida puede beneficiar a Iberia, Air France-KLM y Lufthansa, que tienen participaciones en Amadeus, porque por su "peso en el mercado" podrían negociar tarifas más bajas, pero insistió en que otras grandes compañías que no participan en ninguna central de reservas también gozarán de esta ventaja.

La presidencia eslovena destacó que se mantendrán las salvaguardas contra cualquier comportamiento anticompetitivo para garantizar que se suministre información neutral a los consumidores. Además, por primera vez se incluirá información sobre los servicios de trenes integrados en servicios de transporte aéreo.

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