Sólo una de veinte partidas

Técnicos de Hacienda denuncian que en cuatro meses, el único control físico aduanero sobre aceite de Ucrania se hizo por escáner

La Agencia Tributaria contesta que los controles sanitarios tienen que hacerse cuando el aceite ya ha sido refinado.

El sindicato de técnicos del Ministerio de Economía y Hacienda (Gestha) ha denunciado que los controles físicos aduaneros a los que se sometieron las partidas de aceite de girasol a granel procedentes de Ucrania se realizaron mediante escáner, sin efectuar los análisis de laboratorio pertinentes, con el fin de comprobar que no presentaban ningún tipo de irregularidad y que no constituían un peligro para la salud pública.

Desde enero hasta la fecha llegaron a las aduanas españolas una veintena de partidas de aceite de girasol procedentes de Ucrania, cerca de 53.000 toneladas, de las que sólo una partida pasó "teóricamente" el control físico en Aduanas que exige la normativa europea y que debería haber ido más allá de una mera comprobación rápida por escáner, según este colectivo.

La normativa comunitaria somete a control físico obligatorio el 5% de las mercancías para su admisión en una zona franca, de manera que sean reconocidas tangiblemente antes de su paso por la frontera.

El control documental, consistente en la comprobación de los certificados de Sanidad que acompañaban a las mercancías, se realizó sobre el 55% de las partidas (11), mientras que el control automático -sin examen documental aunque dispongan de certificado- se ejecutó sobre un total de ocho despachos, lo que supone el 40% restante de las importaciones de aceite de girasol procedentes de Ucrania desde enero.

Las aduanas por donde entraron las partidas de aceite de girasol procedente de Ucrania durante este cuatrimestre fueron Sevilla, por donde accedieron trece lotes de este producto, Bilbao, con tres partidas, y las aduanas de Málaga y Barcelona, con dos lotes cada una de ellas.

Además, Gestha no descartó que se haya introducido aceite originario de Ucrania por fuera de las Aduanas, tras conocerse que la compañía francesa Saipol importó por el puerto francés de Sète una partida de 2.600 toneladas de aceite contaminado, de las que envió a España otras 125 toneladas.

Por este motivo, los técnicos pidieron autorización al ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, para investigar inmediatamente el destino final de estas "adquisiciones intracomunitarias".

"Coladeros" en Aduanas

Los Técnicos de Hacienda denunciaron que los filtros actuales o protocolos de control y seguridad no son suficientes en las aduanas españolas, convirtiéndose a menudo en "coladeros" de mercancías procedentes de terceros países, como ocurrió con los dentífricos y juguetes procedentes de China (el caso Mattel) hace menos de un año, incumpliendo en ambos casos la normativa comunitaria que exige una media del 5% de reconocimientos físicos a la importación.

Este colectivo criticó que la Dirección de Aduanas de la Agencia Tributaria permita que empresas sin escrúpulos se sigan "saltando a la ligera" los controles al que deben estar sometidos los distintos productos por ley y muy especialmente cuando se trata de artículos dirigidos directamente al consumo humano y relacionados de forma muy estrecha con la salud, como es el caso de productos alimentarios.

Agilidad, mayor control y colaboración

Gestha afirmó compartir la "decisión drástica" del Ministerio de Sanidad y Consumo de lanzar una alerta a la población española, ya que, dadas las circunstancias, era la mejor forma de velar por la salud y seguridad de los consumidores.

Sin embargo, lamentó que los controles de las aduanas españolas no hayan funcionado con la "eficacia y agilidad" necesarias para que el aceite de girasol contaminado no saltara al canal de distribución, tal como ha ocurrido en otros países, como Francia, donde los lotes sospechosos fueron paralizados en sus aduanas sin provocar la alarma social, ni el desprestigio de las empresas envasadoras.

Por este motivo, Gestha solicitó que se extremen los controles e inspecciones en las aduanas a todos aquellos productos especialmente sensibles como los alimentarios, los productos para la higiene o los destinados a los niños, al tiempo que reclamó una mayor colaboración entre el Ministerio de Sanidad y Consumo y las Aduanas.

Respuesta de la Agencia Tributaria

Por su parte, la Agencia Tributaria ha desmentido la falta de control denunciada por Gestha, tanto sobre las importaciones de aceite de girasol, como sobre otros productos que acceden al mercado interior desde países de fuera de la Unión Europea, y afirma que la información de la aduana permitió la localización de las partidas importadas.

La Agencia Tributaria, a través de su departamento de Aduanas, asegura que mantiene todos los controles legales y paraliza todas las importaciones que no acrediten los certificados correspondientes, incluidos los sanitarios. Asimismo, indica que también registra la importación de los productos y permite su trazabilidad, lo que según afirma permitió que de forma inmediata, una vez conocida la alerta, se pudiera enviar información de todas las importaciones de aceite de girasol.

La Agencia Tributaria afirma que el sindicato Gestha parece desconocer que el aceite de girasol a granel para su refino no es apto para el consumo, por lo que los controles sanitarios tienen que hacerse cuando ya ha sido refinado. En el caso de requerir el certificado sanitario correspondiente en su paso por Aduanas y no tenerlo, habría sido inmovilizado hasta su consecución, aseguró la Agencia.

"Gestha también parece desconocer que la Agencia Tributaria, a través de su departamento de aduanas, cumple con todos los controles que se le exigen legalmente y colabora eficazmente con las administraciones de Sanidad y Consumo a través, entre otros, de un sistema de alertas que ha demostrado su utilidad en esta ocasión", añade.

El organismo dependiente del Ministerio de Economía y Hacienda considera que la información facilitada por Gestha es "incompleta e inexacta". En este sentido, aseguró que se utilizan, entre otras, técnicas de análisis de riesgos para la selección de aquellas partidas que van a ser sometidas a control físico, sin que sea exigible por la normativa comunitaria en los casos de importación el reconocimiento físico.

Por último, ha indicado que las aduanas están incrementando el número de controles físicos gracias al uso de aparatos de inspección no intrusiva de mercancías como el escáner, que está recomendado por la Organización Mundial de Aduanas como un mecanismo sencillo para detectar introducciones irregulares, y de esta forma, evitar la aparición de perjuicios innecesarios a los operadores.

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