Además de los envases de aceite de girasol

Bruselas recomienda que se retiren todos los alimentos preparados con más de un 10% de aceite de girasol procedente de Ucrania

FACUA vuelve a preguntar a Sanidad cómo puede tomarse una medida de este tipo y mantener que no existe absolutamente ningún riesgo para la salud.

La Comisión Europea ha recomendado en la tarde del miércoles que se retiren de la circulación todos los envases de aceite de girasol y los alimentos preparados (salsas, conservas...) que incluyan en su composición más de un 10% del aceite de girasol procedente de Ucrania.

FACUA-Consumidores en Acción espera que el Gobierno de España siga la recomendación de Bruselas y vuelve a preguntar al Ministerio de Sanidad y Consumo y a su Agencia Española de Seguridad Alimentaria (Aesan) cómo puede tomarse una medida de este tipo y mantener que no existe absolutamente ningún riesgo para la salud.

En este sentido, la asociación advierte que la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) ha hablado de "nivel de toxicidad bajo", no de ausencia de toxicidad, advirtiendo que no hay "riesgos inmediatos" para la salud.

Por ello, FACUA sigue exigiendo al Ministerio que aclare cuál es el riesgo para la salud del consumo de los productos contaminados, por muy pequeño y a largo plazo que sea. Máxime teniendo en cuenta que Sanidad ha recomendado a los ciudadanos que consuman el aceite que tienen en sus casas aunque esté contaminado, lo que unido a que muchos comercios y establecimientos de hostelería no han retirado sus existencias, supone alargar la exposición al producto, algo que en opinión de FACUA no sería nada sensato si finalmente existe riesgo de toxicidad crónica.

¿Toxicidad crónica?

Y es que la asociación recuerda que antes de la rueda de prensa celebrada por el ministro Bernat Soria en la tarde del lunes, el director ejecutivo y el presidente de la Aesan hablaron, respectivamente, de riesgo de "toxicidad crónica" y de que la recomendación de no consumir el producto había dado como "resultado" que no hubiese trascendido "ninguna persona intoxicada" y que "nadie haya tenido que ir a un hospital".

FACUA advierte que el aceite de girasol bajo sospecha -y ni que decir tiene de los alimentos preparados- sigue en las cocinas de los consumidores españoles, en la hostelería y en numerosos establecimientos de todo el país, como pequeños comercios de alimentación y supermercados ajenos a las grandes cadenas que siguieron la recomendación de retirada cautelar del Ministerio.

FACUA pide que se expediente a las empresas

FACUA demanda que las empresas que han puesto en el mercado productos contaminados sean expedientadas por el Ministerio y las autoridades de Salud y Consumo de las comunidades autónomas.

FACUA considera fundamental la apertura de una investigación para depurar responsabilidades con las empresas que han trasladado productos a la cadena alimentaria sin realizar previamente los análisis que garantizasen su salubridad. Asimismo, considera que el Gobierno debe reflexionar si los controles sobre este tipo de importaciones que realizan las autoridades resultan suficientes para proteger la salud de los consumidores.

La recomendación de Bruselas

Bruselas ha recomendado en la tarde del miércoles a todos los países que han recibido partidas de aceite de girasol procedente de Ucrania adulterado con hidrocarburos -España, Francia, Italia y Países Bajos- retirar del mercado todas las partidas de aceite de girasol procedentes de ese país, así como aquellos productos alimentarios que contengan una mezcla de aceite de girasol de Ucrania en más de un 10%.

El Ejecutivo comunitario emitió esta recomendación, a pesar de que por la mañana habían descartado tomar medidas adicionales al respecto al considerar que los Estados miembros afectados habían tomado las medidas necesarias suficientes, después de hallar "niveles significativos" de aceite minerales en las partidas procedentes de Ucrania.

Los resultados de los análisis han constatado que el tipo de aceite mineral hallado en la mezcla presenta "alta viscosidad" y "contiene un nivel de toxicidad bajo", según informó la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria europea a la Comisión Europea.

En cualquier caso, la EFSA concluyó que "no hay riesgos inmediatos para la salud pública" y considera por tanto importante recalcar que su decisión constituye una recomendación por "precaución y prevención" y que en ningún caso debe interpretarse como una retirada forzosa de los productos. Asimismo, recalcó que la medida sólo afecta a las partidas de aceite de girasol y a los productos alimentarios que contengan aceite de girasol originado en Ucrania.

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