China revocó 701 licencias a compañías para exportar juguetes en 2007 por falta de seguridad

Un informe encargado por la Comisión Europea habla de "un progreso significativo" en China para garantizar la seguridad de los juguetes que exporta.

Un estudio de expertos de la industria juguetera y de asociaciones de protección al consumidor encargado por la Comisión Europea (CE) reconoce "el progreso significativo" que China está realizando para garantizar la seguridad de los juguetes que exporta a la Unión Europea. En 2007, el gigante asiático revocó la licencia para exportar a 701 de las 2.700 empresas que venden juguetes fabricados en China al exterior.

El mercado de juguetes fue valorado hace dos años en 67.000 millones de dólares por el Consejo Internacional de Industrias Jugueteras. El mercado europeo representa el 29% del mercado global (13.500 millones de euros), pero China sigue siendo el mayor exportador mundial de juguetes. El 85% de los juguetes que llegan al conjunto de la Unión Europea proceden de China.

La Comisión Europea encargó a un grupo de expertos la elaboración del informe Evaluación de las Medidas de Seguridad Empresarial en la Cadena de Distribución Juguetera después de que el fabricante estadounidense de juguetes Mattel tuviera que retirar del mercado miles y miles de juguetes fabricados en china con problemas de seguridad.

El informe, presentado hoy por la CE, asegura que el Gobierno chino cuenta con "un régimen de control de exportaciones e inspección extensiva para los juguetes" que se aplica no sólo a las licencias de exportación expedidas, sino también a auditorías e inspecciones en compañías fabricantes, a su inventario, a la clasificación de los juguetes, a los ensayos y pruebas de seguridad y a la formación para mejorar el control y seguridad de los juguetes.

Sin embargo, el informe Rapex de 2007 -sistema comunitario que alerta de productos no alimenticios que pueden entrañar un riesgo para la salud- refleja que el número de alertas de productos chinos ha aumentado en el último año: el 52% de los productos identificados como peligrosos provenían de China en 2007 (frente al 49 por ciento en 2006).

A pesar de que los fabricantes de juguetes chinos admiten tener dificultades para "comprender la complejidad de los estándares de seguridad armonizados" por legislación comunitaria en materia de seguridad de juguetes -debido en gran parte a la propia variedad y particularidades de cada juguete- el estudio refleja que en la actualidad tienen "más conciencia" de la necesidad de garantizar productos seguros al mercado.

Ello se debe en gran medida a los esfuerzos que realizan tanto la Unión Europea como el Ejecutivo de Beijing para informar a los fabricantes chinos de "los estándares armonizados de seguridad" vigentes en la UE, asegura el informe. El estudio, no obstante, cree que hay que reforzar, sobre todo, la comprensión de la normativa no específica de la industria juguetera que regula el uso de los productos químicos conocidos como phthalates y los colorantes azoicos.

Seguridad en la producción

El informe ofrece cincuenta recomendaciones para mejorar la seguridad en la producción de juguetes, entre ellas, ejercer los controles "en toda la fase de desarrollo y producción" del juguete al considerar los expertos que se recurre en demasiados casos a las pruebas de seguridad a la que se someten los juguetes antes de poderlos en venta como vía para garantizar la seguridad de los mismos.

"Las empresas de prueba se usan de forma extensiva para garantizar la seguridad de los juguetes, no sólo al probar el producto sino también a la hora de hacer evaluación de riesgo", señala el informe. Estas empresas que prueban la seguridad de los juguetes deben "estrechar su cooperación tanto en los estándares que aplican como en la interpretación" de las normativas de seguridad, considera el informe.

Asimismo, el informe propone aumentar la información sobre normas existentes en todos los eslabones de la cadena productiva.

También recomienda que las autoridades nacionales refuercen los controles a los pequeños fabricantes porque "sean europeos o chinos, tienen menos recursos" para probar y garantizar la seguridad de sus productos que los grandes fabricantes.

Teniendo en cuenta que la multiplicidad de estándares de seguridad -europeos, estadounidense e internacional, entre otros- puede "resultar en problemas y complicaciones de interpretación" de las normas y estándares de seguridad, el informe insta a "sondear la posibilidad de armonizar más los estándares para los juguetes a nivel internacional, teniendo en cuenta las distintas legislaciones" de seguridad.

Por otra parte, el informe asegura que "algunas autoridades de vigilancia en los estados miembros tienen dificultades para garantizar la eficacia en los controles de seguridad de juguetes tanto por una falta de recursos como por falta de experiencia en relación a la aplicación de las normas de seguridad exigidas", algo que debe corregirse.

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