Los técnicos de la CNE dudan de que prosperen las reclamaciones a la Administración por la tarifa nocturna

Aunque reconocen que la nueva tarifa podría vulnerar los principios de confianza legítima y de seguridad jurídica.

Los técnicos de la Comisión Nacional de la Energía (CNE) tienen dudas acerca de la posibilidad de que puedan prosperar las eventuales reclamaciones de responsabilidad de la Administración por los daños económicos ocasionados por la eliminación de la tarifa.

Esta consideración aparece recogida en el informe con fecha 21 de abril de los servicios jurídicos del regulador, el mismo en el que los técnicos muestran sus reservas acerca de la posible falta de ajuste en aspectos relacionados con la seguridad jurídica en la nueva normativa sobre discriminación horaria, que sustituirá a partir del 1 de julio a la tarifa nocturna.

En concreto, el informe reconoce que la nueva tarifa podría vulnerar los principios de confianza legítima y de seguridad jurídica, y con ello no sólo comportar la anulación de la norma, sino también la declaración de responsabilidad patrimonial de la Administración. No obstante, muestra sus dudas acerca de la posibilidad de que, a la vista de la jurisprudencia existente, puedan conseguirse estos objetivos.

Otro de los aspectos que se analizan es el carácter retroactivo de la norma. Si bien la nueva regulación afecta a contratos anteriores suscritos entre el cliente y los suministradores eléctricos, la retroactividad en este caso, indican los técnicos, es de "grado mínimo" y será aceptada por los tribunales.

Por otro lado, los técnicos cifran en entre el 25% y el 80% el encarecimiento en el recibo de la luz con la entrada en vigor de la nueva tarifa y explican que la ampliación de horas valle de consumo no servirá para evitar fuertes subidas relacionadas con la obligación de contratar la potencia máxima y con el aumento de las penalizaciones por consumir en hora punta.

La semana pasada, el Consejo de Administración de la CNE encargó a sus servicios técnicos que elaboraran un nuevo informe en el que se analicen qué medidas pueden adoptarse para compensar a los usuarios que hicieron inversiones para adaptarse a la tarifa nocturna y que ahora ven cómo esta modalidad queda sustituida por otra de discriminación horaria.

Nuevo mecanismo

Sólo el hecho de contratar la potencia más cara, que obliga a los clientes con tarifas 2.0.2 y 2.0.3 a pasar a los grupos 3.0.1 y 3.0.2, podría tener un sobrecoste inmediato en la facturación medio de los clientes del 22%, indica la CNE.

Al margen de este término de potencia, las modificaciones también afectan a la energía consumida, conocida como término de energía. Los técnicos calculan que a un consumidor medio con una potencia de entre 10 y 15 kilovatios (kV) acogido a la tarifa nocturna se le elevará de 0,099 euros por kilovatio hora (kW/h) a 0,130 euros kW/h el consumo en hora punta, mientras que el gasto en las horas valle pasará de 0,044 euros por kW/h a 0,051 euros por kW/h.

Hasta el momento, los clientes acogidos a la tarifa nocturna se beneficiaban de un descuento del 55% en las horas valle -entre las 23.00 y las 7.00 horas- y sufrían una penalización del 3% durante el resto del día, considerado hora punta.

Con el nuevo sistema de discriminación horaria, se amplía de ocho a catorce el número de horas valle y se reduce ligeramente, al 47%, la bonificación por consumir en ese periodo, pero se obliga al usuario a contratar la máxima potencia demandada y se le aplican penalizaciones del 35% si lo hace en horas punta.

Ya somos 198.216