La Policía decomisa en Madrid 11 toneladas de arroz falsificado procedente de Bangladesh e India

Se distribuía en establecimientos de la zona de Lavapiés regentados por bengalíes.

Un local situado en la calle Jesús María, 35, en el popular barrio madrileño de Lavapiés, almacenaba 10,9 toneladas de una marca de arroz super basmati falsificada, procedente de Bangladesh y la India, que luego se distribuía en establecimientos de la zona regentados por bengalíes.

El local se encuentra actualmente precintado por la Policía Municipal, que, junto con la Agencia Tributaria, ha llevado a cabo esta operación, en la que se han intervenido casi 11 toneladas de arroz, cuyo consumo no entraña ningún riesgo para la salud de los consumidores.

La intervención comenzó con una denuncia de la marca Laila, que comercializa arroz en Asia y en Inglaterra. Tras comprobar que efectivamente se estaba comercializando en España un arroz bajo la denominación Laila y hacer las averiguaciones oportunas, el 24 de julio se realizaron dos intervenciones en tiendas de alimentación de la calle Tribulete, en las que se incautaron 1,5 toneladas y que se saldó con la detención del administrador de la empresa que comercializaba el falso arroz, por un delito contra la propiedad industrial.

"La marca que comercializaba el falso arroz Leila es una sociedad limitada llamada Frutas Bangla", señaló ayer el mando adjunto en la Unidad de Centro de la Policía Municipal, el suboficial Javier Jadraque, que añadió que los servicios sanitarios del Ayuntamiento de Madrid comprobaron que el arroz es apto para el consumo, pero que no se corresponde con la marca.

El arroz se vendía en tiendas regentadas por bengalíes en sacos de 10 y 20 kilos, bajo la falsa denominación de Leila. La verdadera Leila fue la que denunció los hechos y demostró mediante un perito que el cereal que se vendía en estas tiendas de Lavapiés no era el suyo, ya que la mixtura, el periodo de curación y la bolsa no es exactamente la misma.

El arroz entró en España con una licencia de importación para el producto, pero no de comercialización bajo esa marca. La mercancía llegó en barco a Valencia y se trasladó por carretera al polígono industrial Puerto Seco de Coslada, desde donde se fue repartiendo en pequeñas partes, aunque la más extensa es la que se ha encontrado en Jesús y María, 35.

Se trata, según el suboficial Jadraque, de la primera incautación de productos perecederos en materia de propiedad industrial, ya que normalmente la Policía Municipal trabaja con marcas que venden productos de regalo como bolsos, gafas, relojes.

Actualmente, la Agencia Tributaria y la Policía Municipal investigan dónde se encuentra el resto de la mercancía, pues, según los documentos que presentó el importador, se trasladaron a España 18.750 kilos. Cada kilo de arroz de comercializaba a 2,5 euros, con lo que el valor de la operación podría alcanzar los 46.800 euros.

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