Boeing no siguió las recomendaciones de seguridad tras el accidente de Detroit

El informe de la comisión de investigación requirió la "modificación de los sistemas de aviso de la serie MD para iluminar el sistema de alarma sonora".

El constructor aeronáutico Boeing no siguió las recomendaciones de la National Transportation Safety Board (NTSB), organismo estadounidense encargado de investigar los accidente aéreos, tras producirse en 1987 el accidente de Detroit, un siniestro ocurrido también en un modelo MD y que guarda muchas similitudes con el acaecido el pasado 20 de agosto en el aeropuerto Madrid-Barajas.

El informe de la comisión de investigación del accidente de Detroit, al que tuvo acceso Europa Press, requirió en su capítulo de recomendaciones la "modificación de los sistemas de aviso de la serie MD para iluminar el sistema de alarma sonora ('caws')" para que en el caso de que se registrara un fallo del sistema eléctrico que afectara al citado caws, el piloto contara con una señal lumínica que le advirtiera del error en la configuración del despegue.

Esta recomendación de la NTSB, firmada en mayo de 1988, no fue asumida por Boeing, que no procedió a la incorporación de este sistema de alertas lumínicas a pesar de las advertencias del organismo y de la gravedad del accidente de Detroit, que como el de Barajas se saldó con la vida de 154 personas.

De hecho, un piloto experto en el pilotaje de aviones MD consultado por Europa Press confirmó la inexistencia de dicho sistema lumínico de aviso en todas las series de este modelo de aeronave.

Este experto explicó que en el caso de los MD, el comandante procede a un chequeo previo de las alarmas antes del inicio de vuelo que dura entre 5 y 10 minutos, y añadió que una vez se activa la configuración del despegue y se ponen los motores en marcha los sistemas de alarma "son simplemente sonoros", aunque muy potentes.

Según el mencionado informe, la causa más probable del accidente de Detroit fue que el personal de la cabina falló al no utilizar la lista de comprobación del sistema de despegue de los flaps y los slats antes de despegar y que, además, se produjo un fallo eléctrico por el cual los indicadores no alertaron a la cabina de que el avión no estaba configurado adecuadamente para despegar.

Del borrador del informe preliminar del accidente de Barajas, así como de las filtraciones realizadas a los medios se extrae una concatenación de causas que podría ser parecida al siniestro de Detroit.

Boeing procedió tras el accidente de Detroit a recomendar a las compañías aéreas la necesidad de comprobar el sistema de alarmas de flats y slats antes de cada despegue, pero no incorporó, tal y como le recomendó la NTSB, la alarma lumínica necesaria para suplir los posibles fallos en el sistema sonoro.

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