¿La crisis del capitalismo?

El presidente de Francia y actual presidente de turno de la Unión Europea, Nicolás Sarkozy, ha declarado que es necesario caminar hacia la refundación del sistema capitalista, con el fin de hacer frente a la crisis del sistema financiero mundial y evitar que situaciones como las que se están viviendo en estos días se vuelvan a repetir.

Sarkozy, que aparece en cierta medida como el líder de los dirigentes de los distintos países de la Unión Europea, se ha pronunciado por la necesidad de que el Estado recupere fuerzas frente al mercado, admitiendo que "hay que salir del mito de la infalibilidad del mercado" y "terminar con un capitalismo financiero dirigido solo a la búsqueda desenfrenada de la ganancia a corto plazo". Su idea, dice, es "reintroducir en la economía una ética, principios de justicia y una responsabilidad moral y social".

Según el presidente francés, esta "refundación del capitalismo" debe llevar "a un nuevo equilibrio entre el Estado y el mercado, establecer una nueva relación entre la economía y la política" y por ello el mercado debe ser encuadrado "por reglas claras y transparentes", tanto "a escala nacional como internacional".

El siglo XX representó el periodo en el que se produjeron grandes movimientos políticos y económicos que se presentaban como alternativa al modelo capitalista. Fue también el periodo del fracaso de dicho modelo denominado socialismo real que lideraba la Unión Soviética, pero ese fracaso no significaba por ello el triunfo del modelo capitalista.

Un modelo que en el siglo XXI ha entrado en crisis y que en la actualidad presenta un balance claramente negativo: un mundo de desigualdades e injusticias, donde un 20% de la población mundial disfruta del 80% de la riqueza del planeta; un mundo donde ochocientos cincuenta y cuatro millones de personas pasan hambre y un sistema político y económico basado en la búsqueda desenfrenada y a cualquier precio de la ganancia, aun a costa de provocar guerras y provocar hambrunas en una parte del planeta.

¿Será posible que el sistema capitalista se refunda en un nuevo modelo que sea capaz de introducir la ética, principios de justicia y una responsabilidad moral y social? ¿Un modelo que promueva una redistribución de la riqueza y ponga freno a los abusos del mercado? Todos los datos indican que esto no será posible, pues haría falta otro sistema distinto y ese cambio no se vislumbra por ningún horizonte, pues la esencia del sistema de mercado capitalista se basa en la desigualdad, o dicho de otra manera, en la riqueza de unos a costa de la pobreza de otros muchos.

Al mismo tiempo, hay pensadores y políticos que defienden que hay otros modelos distintos al capitalista para resolver los problemas de la humanidad. Un nuevo modelo donde el mercado con su rapiña, no sea el que imponga sus leyes, sino que el Estado intervenga de manera clara para redistribuir la riqueza y para garantizar la justicia social. Nuevas experiencias se están produciendo en América Latina, aunque el futuro dirá si el sistema capitalista es el único posible o no.

Lo cierto es que nuestro actual modelo de producción y consumo no es garantía suficiente, ni es modelo sostenible en el tiempo. Los efectos que está provocando, no sólo en el sistema financiero, sino en la destrucción del medio ambiente y las enormes desigualdades que ha generado, nos demuestran que es necesario cambiarlo.

Lo que no sabemos es si el cambio vendrá en función de la refundación anunciada por Sarkozy o de la mano de los que defienden la necesidad de otro modelo distinto.

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