La Agencia Europea del Medicamento suspende temporalmente la comercialización de Acomplia, un fármaco contra la obesidad

Su consumo se ha asociado a trastornos depresivos e intentos de suicidio.

La Agencia Europa del Medicamento (EMEA, por sus siglas en inglés) ha hecho pública la recomendación de que sea suspendida la comercialización del rimonabant, un componente adelgazante que en España se vende con el nombre de Acomplia por la farmacéutica Sanofi-Aventis. El laboratorio ha indicado en un comunicado que "está contactando inmediatamente a las autoridades sanitarias de los países que no pertenecen a la UE, y en los cuales el producto está disponible, con el fin de tomar medidas equivalentes a la recomendación de las autoridades de salud europeas EMEA".

El motivo es que este organismo considera que los riesgos del producto se han incrementado desde su autorización en la Unión Europea, en junio de 2006.

La indicación autorizada del rimonabant es "adyuvante de la dieta y el ejercicio para el tratamiento de pacientes obesos o con sobrepeso, con factores de riesgo asociados, como la diabetes tipo 2". Ya entonces se apuntó la aparición de trastornos depresivos como el problema más grave asociado a este medicamento, a lo que han ido sumándose diversos casos notificados de intento de suicidio o suicidio consumado en pacientes que ingerían Acomplia, ninguno de ellos en España.

Tras la revisión de los datos disponibles de eficacia y seguridad del componente, el Comité de Medicamentos de Uso Humano ha concluido que, actualmente, el balance beneficio-riesgo es desfavorable y que la efectividad de Acomplia es inferior a la estimada, por lo que ha recomendado suspender, de forma temporal, su comercialización.

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) ha comunicado a todos los facultativos que, desde hoy, 24 de octubre, queda prohibida la prescripción de Acomplia, por lo que no deben iniciarse nuevos tratamientos con este fármaco pero si el tratamiento ha sido bien tolerado no es necesario que los pacientes lo suspendan inmediatamente, aunque deben consultar con su médico las posibles alternativas para el control del sobrepeso.

En España, este medicamento empezó a comercializarse en marzo de 2008, y hasta ahora su uso ha sido muy reducido, recibiendo tratamiento 3.000 pacientes. Se calcula que en todo el mundo, la cifra hasta noviembre de 2007 asciende a 455.000 personas.

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