La CE propone publicar semanalmente las reservas comerciales de crudo para reducir la especulación

Dentro de un paquete de medidas para mejorar la seguridad energética de la UE.

La Comisión Europea ha presentado esta semana un paquete de medidas para mejorar la seguridad energética de la UE y facilitar el logro de los objetivos del denominado triple 20 para combatir el cambio climático (20% de reducción de emisiones, 20% de renovables y 20% de ahorro energético de aquí a 2020).

Las dos iniciativas más concretas incluidas en el paquete son la propuesta para publicar semanalmente las reservas comerciales de crudo en la UE y sendas normas para mejorar la eficiencia energética de los edificios y el etiquetado energético de los electrodomésticos y los neumáticos.

El presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, resaltó que los precios de la energía en la UE han aumentado una media del 15% en el último año. Se importa un 54% de la energía de Europa, lo que representa un coste anual de 700 euros por cada ciudadano de la UE. "Es éste un problema que debemos resolver urgentemente, con medidas que aumenten nuestra eficiencia energética y reduzcan nuestra dependencia de las importaciones", resaltó.

En este sentido, avisó de que un total de ocho Estados miembros dependen de un único proveedor de fuera de la UE para el 100% de sus necesidades de gas. Y recordó que en estos momentos el 61% del consumo de gas de la UE viene de importaciones, y el 42% de esas importaciones proceden de Rusia. En 2020, las importaciones de gas aumentarán hasta el 73% del consumo. Las iniciativas de Bruselas buscan responder a estos desafíos.

Por lo que se refiere a la propuesta legislativa para publicar semanalmente las reservas comerciales de petróleo en la UE, algo que ya se hace en Japón y en Estados Unidos, se trata de aumentar la transparencia en el mercado y de combatir la especulación. La iniciativa ya fue objeto de consenso por parte de los ministros de Economía de la UE en julio, cuando los precios del crudo alcanzaron sus máximos históricos. Sin embargo algunos Estados miembros y la industria siguen teniendo "dudas" sobre estos planes por los costes que acarrearán, según explicaron fuentes comunitarias.

De hecho, la propuesta del Ejecutivo comunitario este jueves se limita a fijar la obligación para los Estados miembros de recoger semanalmente los datos sobre las reservas comerciales y de transmitirlos a Bruselas para que la Comisión pueda publicarlos de manera agregada. La definición de las modalidades técnicas de publicación se deja para más adelante, una vez que se haya realizado un estudio de viabilidad.

El Ejecutivo comunitario propuso también medidas para permitir un uso más flexible de las reservas estratégicas de petróleo que almacenan los Estados miembros, que deberán ser equivalentes a 90 días de importaciones, y reforzar así la garantía de suministro. Para el gas Bruselas no prevé crear también unas reservas estratégicas porque sus costes serían muy superiores a los del petróleo. Pero sí que defiende que se establezcan acuerdos de solidaridad entre los Estados miembros para casos de interrupción del suministro.

Ahorro energético

Por lo que se refiere al ahorro energético, el Ejecutivo comunitario propone tres iniciativas concretas. En primer lugar, endurecer la norma sobre la eficiencia energética de los edificios. Este cambio permitiría reducir el consumo total de energía en la UE entre un 5% y un 6% (lo que equivale a la suma del consumo de Bélgica y de Rumanía) y las emisiones de CO2 en un 5%, según los datos de Bruselas. Además, podrían crearse hasta 250.000 nuevos puestos de trabajo en el sector.

La Comisión propone además crear un nuevo sistema de etiquetado para los neumáticos cuyo objetivo es fomentar la compra de aquellos que ofrezcan una mayor eficiencia energética y un mejor rendimiento. El ahorro de carburante que podría lograrse mediante esta iniciativa oscila entre 2,4 y 6,6 toneladas equivalentes de petróleo en 2020, en función de la velocidad de la transformación del mercado. Ello superaría el consumo anual de petróleo de Hungría.

En tercer lugar, Bruselas quiere extender el ámbito de aplicación de la directiva sobre etiquetado energético, que actualmente se aplica a electrodomésticos como lavavajillas, lavadoras, hornos o neveras para que los consumidores estén bien informados sobre el consumo de estos aparatos. En concreto, propone que este tipo de etiquetas sean obligatorias también para productos que consumen energía en el sector industrial y comercial y para las ventanas aislantes.

Energía nuclear

El paquete de medidas para mejorar la seguridad energética incluye un capítulo dedicado a la energía nuclear. Bruselas recuerda que corresponde a los Estados miembros decidir si recurren o no a esta fuente de suministro. No obstante, subraya que la energía nuclear juega un "papel importante" en la transición a una economía con menos emisiones de dióxido de carbono y reduce la dependencia externa de la UE.

Por este motivo, la Comisión destaca que si se toman rápidamente las decisiones de inversión en centrales nucleares así como en energías renovables, casi dos tercios de la generación de electricidad en la UE podrían proceder de fuentes con bajas emisiones de carbono.

Finalmente, el Ejecutivo comunitario define seis proyectos de infraestructuras estratégicos "esenciales" para la seguridad energética de la UE: un plan de interconexión del Báltico, un anillo energético mediterráneo, interconexiones Norte-Sur adecuadas de gas y electricidad con Europa Central y Sudoriental, una red eléctrica en el Mar del Norte, un corredor de gas en el Sur y un suministro eficaz de gas natural licuado (GNL) para Europa.

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