FACUA recibe dos casos de vehículos Peugeot 307 que se incendiaron de forma espontánea

La Federación ha recibido ya más de setenta denuncias de toda España por importantes defectos que pueden afectar gravemente a la seguridad.

FACUA recibe dos casos de vehículos Peugeot 307 que se incendiaron de forma espontánea
La Federación de Asociaciones de Consumidores y Usuarios de Andalucía (FACUA) ha recibido dos casos de vehículos Peugeot 307 que se incendiaron de forma espontánea hasta quedar parcialmente calcinados. Los hechos ocurrieron en Salamanca y Málaga y sus ocupantes lograron salir ilesos.

Los casos de Marina Gil Pino, de Córdoba, que sufrió el accidente mientras circulaba por la localidad malagueña de Marbella, y de Isaac Medina Montes, cuya esposa vio cómo su coche se incendiaba a 200 metros de una gasolinera cuando conducía en dirección a Villamayor de la Armuña, en Salamanca, son los dos casos de consecuencias más graves de los más de setenta que FACUA ha recibido hasta la fecha desde veintiuna provincias españolas en relación a irregularidades en el Peugeot 307.

Se trata de importantes defectos de fabricación que en la mayoría de los casos pueden llegar a afectar gravemente a la seguridad de los vehículos y sus pasajeros.

Buena parte de los problemas está relacionada con fallos en los equipos eléctricos de los vehículos, que provocan apagones que los dejan sin iluminación externa e interna o la paralización de los limpiaparabrisas, entre otros aspectos.

También son muchos los casos de vibraciones que se acusan de forma considerable cuando los automóviles superan los 110 kilómetros por hora, aspecto que afecta gravemente a la estabilidad del volante y los espejos retrovisores.

FACUA también ha recibido casos de motores que se pararon durante la conducción e incluso de un airbag que saltó sin motivo, además de defectos de calidad en numerosos componentes, ruidos extraños y casos aislados de problemas eléctricos en otros modelos de Peugeot.

FACUA ha emprendido acciones en representación de varios afectados, que se han asociado a la organización para que su equipo jurídico defienda sus derechos, y ya ha logrado la devolución del importe del vehículo para el primero de los denunciantes.

La Federación ha puesto en marcha una página web como centro de información de los afectados. En FACUA.org/307defectos puede accederse a información sobre las acciones que está llevando a cabo, pueden conocerse las denuncias de afectados contadas en primera persona y las noticias aparecidas en la prensa digital sobre el tema. Asimismo, incluye un formulario para que los conductores que están sufriendo defectos en sus 307 lo pongan en conocimiento de la Federación.

Peugeot ha reconocido a FACUA que realizó una llamada a revisión el pasado julio (que en España afectó a 32.000 vehículos) casi siete meses después de haber detectado un fallo en el sistema eléctrico. El objetivo era realizar una carga informática (telecarga) de la BSI, la caja que centraliza y programa informáticamente los equipos eléctricos, cuya puesta al día suprimiría, según la firma, el riesgo de anomalías.

La BSI es, según la información que Peugeot facilita en la publicidad del 307, una "Caja de Servicio Inteligente" que "centraliza y gobierna las funciones del coche: motorización, transmisión, estabilidad, equipamientos de confort, seguridad activa y pasiva".

Aunque Peugeot ha asegurado que el defecto del sistema eléctrico sólo afectaba a los limpiaparabrisas, pudiendo pararse "algunas décimas de segundo", muchos de los afectados denuncian que esta llamada fue una excusa para intentar solucionar todos los fallos eléctricos denunciados. Sin embargo, automóviles sometidos a la revisión (incluso a varias telecargas) y también unidades que han salido a la venta posteriormente siguen padeciendo las irregularidades denunciadas. Además, muchos afectados denuncian que las telecargas han ocasionado la pérdida de funciones informáticas en sus vehículos o errores en las mismas.

La firma francesa también ha reconocido otra llamada a revisión en febrero de 2002, esta vez a cerca de 22.000 unidades del 307 fabricadas antes de octubre del año anterior, para supervisar y, en su caso, cambiar el cilindro del clausor (antirrobo) ya que según Peugeot podía llegar a bloquear la llave de contacto en cualquiera de sus posiciones dada la presencia de una viruta, procedente del propio proceso de producción en uno de los proveedores.

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