La Comisión Europea retira su propuesta de permitir la mezcla para obtener vino rosado de mesa

Los productores de España, Francia e Italia habían criticado la idea por considerar que supone "un engaño para el consumidor".

La comisaria de Agricultura, Mariann Fischer Boel, ha decidido retirar su propuesta para permitir la mezcla de vino tinto y blanco para obtener rosado, una práctica conocida como coupage y autorizada para los vinos comunitarios de denominación, pero no para los de mesa, informó este lunes el portavoz de Fischer Boel, Michael Mann.

En las últimas semanas, los productores de países como España, Francia e Italia habían criticado fuertemente la idea de la Comisión Europea por considerar que se permitiría una técnica "inaceptable" y que supone un "engaño para el consumidor".

La comisaria "no cambiará las normas" para la producción de vino rosado de mesa en la Unión Europea y cuando a finales de junio se voten las normas etnológicas en el comité agroalimentario de la Unión Europea (UE), votará por el status quo del rosado, explicó Mann en rueda de prensa.

Hasta ahora, la UE prohíbe mezclar tintos y blancos para producir rosado de mesa, pero se permite su importación de países terceros. Una derogación permitió a España hasta 2004 producir vino rosado de mesa por la técnica del coupage.

A pesar del rechazo del sector vitivinícola (primero franceses y luego españoles e italianos), Fischer Boel ha defendido en los últimos meses la necesidad de levantar la prohibición porque, a su juicio, dejaba en desventaja a los europeos frente a competidores extracomunitarios que sí pueden exportar a la UE. Además, la Organización Internacional del Vino y de la Vid (OIV) permite esta práctica y Bruselas quería adaptarse a estos estándares internacionales.

Sin embargo, los "muchos contactos" que ha mantenido estas últimas semanas con los productores han hecho constatar a la comisaria que "hay una opinión creciente para no cambiar el reglamento" y ha decidido "retirar" su propuesta, explicó Mann.

A través de un comunicado, la propia Fischer Boel aseguró estar "siempre dispuesta a escuchar buenos argumentos" y explicó su cambio de decisión porque el sector europeo cree que "el final de la prohibición puede minar la imagen del rosado tradicional".

El vino rosado representa el 8% de la producción vitivinícola a nivel internacional y abarca el 9% del consumo de vino en el mundo, según datos de la OIV, y el 75% de este tipo de caldos son elaborados en Europa. Francia es el primer productor (5,9 millones de hectolitros en 2006), seguido de Italia (4,5), España (3,8) y Estados Unidos (3,8).

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