Consumers International muestra su preocupación por los métodos de producción en granjas industriales

Advierte del riesgo sanitario en la cría intensiva de animales, incluida la amenaza de ser terreno propicio para la creación de nuevos virus, como el AH1N1.

La producción intensiva que las granjas industriales llevan a cabo, así como el uso de hormonas y antibióticos, el hacinamiento de los animales y el mal manejo de desechos, pueden propiciar el surgimiento de patógenos y virus como el AH1N1.

Así lo han puesto de manifiesto Consumers International (CI) y veintidós organizaciones de consumidores de América Latina y el Caribe en una carta dirigida a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y a la Oficina Regional para América Latina y el Caribe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el pasado 8 de julio.

El escrito está firmado por el coordinador de CI en América Latina y el Caribe, Juan Trímboli, y es apoyada por organizaciones de México, Perú, Brasil, Argentina, República Dominicana, El Salvador, Ecuador, Uruguay, Bolivia, Panamá, Honduras, Nicaragua, y Chile.

"En la actualidad la opinión pública cuenta con una serie de antecedentes provenientes de fuentes prestigiosas y confiables que sustentan el riesgo sanitario existente alrededor de este tipo de producción intensiva de cría de animales, incluida la amenaza de ser terreno propicio para la creación de nuevos virus, como el AH1N1, por cuya causa la OMS ha declarado pandemia mundial", agrega la carta.

El escrito llama tanto a la OPS como a la FAO a investigar las causas de la gripe porcina, los lugares donde se originó el virus AH1N1, los métodos de producción intensiva empleados en las granjas industriales en toda la región, sus diferentes impactos en las poblaciones aledañas y sus diferentes impactos en toda la población de la región.

Al mismo tiempo, CI y las organizaciones de América Latina y el Caribe señalan que en el actual contexto de emergencia sanitaria, "no podemos esperar sino que la OPS y FAO desarrollen propuestas para regular las granjas industriales".

Para Juan Trímboli, "los consumidores necesitamos que se regulen las prácticas agropecuarias a escala industrial porque en muchos casos constituyen una manera de producir carne ambientalmente perjudicial, dañina para el trabajo de los pequeños campesinos, inhumana para los animales y potencialmente peligrosa para la salud humana".

Gripe porcina

En marzo de 2003, la revista Science había advertido que la gripe porcina estaba evolucionando en fase rápida a causa del aumento del tamaño de los criaderos industriales y del uso generalizado de antibióticos y vacunas.

Investigadores ubican el origen de la actual pandemia de gripe porcina en una comunidad del estado de Veracruz, México, llamada La Gloria, cercana a las granjas industriales Carroll, productoras de carne de cerdo y filiales de Smithfield Foods Inc.

Allí se detectó este año a la primera persona contagiada con el actual virus de la gripe porcina, un niño de cuatro años, y que sobrevivió a la enfermedad.

Aunque no se ha confirmado la existencia de un vínculo causal entre esas granjas y este primer caso de gripe porcina, CI cree que es vital tomar las precauciones necesarias para proteger la salud de los consumidores.

En su carta a la OPS y la representación regional de la FAO, CI y las organizaciones de consumidores de la región enfatizan en que pondrán toda su capacidad de trabajo en red "para luchar por los derechos de los consumidores a la salud, a la seguridad alimentaria y a vivir en un ambiente saludable".

Agregan que están listos "para colaborar y establecer un diálogo sobre este tema a fin de desarrollar normativas para las granjas industriales que busquen trabajar con los más altos estándares de seguridad para la salud pública, tal como la población lo requiere y merece".

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