FACUA Andalucía desarrolla una campaña para fomentar el ahorro energético

La Federación ha editado dos publicaciones sobre el ahorro de energía en los electrodomésticos y la calificación y certificación energética de viviendas.

La Federación de Asociaciones de Consumidores y Usuarios de Andalucía-FACUA desarrolla una campaña con el fin de difundir el uso racional de la energía. De este modo, intenta mostrar cuáles son las posibles alternativas para hacer más eficiente su consumo, sin llevar a la pérdida de calidad de vida y que los consumidores no sólo valoren el ahorro económico a la hora de pagar las facturas, sino que mediante la utilización sostenible de los recursos naturales, también se contribuya al mantenimiento medioambiental.

Con motivo de esta campaña, FACUA Andalucía ha editado dos guías, tituladas Electrodomésticos. Ahorro energético y Calificación y certificación energética de viviendas, que distribuye en sus asociaciones provinciales. Ambas publicaciones también cuenta con su versión digital en el portal de Internet de la Federación, en la web FACUA.org/guiasdelconsumidor.

Las propuestas desde la Federación se centran en aspectos reales de la vida cotidiana, como la vivienda y los electrodomésticos. Una vivienda eficiente a nivel energético supone un ahorro para el usuario y un beneficio para el medio ambiente, ya que la arquitectura bioclimática permite consumir menos energía dado que estas construcciones cuentan con unos criterios mínimos de racionalización de las necesidades energéticas básicas del inmueble, en especial las referidas a climatización, iluminación o aislamiento. De hecho, FACUA Andalucía plantea que al adquirir una vivienda supone un valor añadido en ésta que cuente con una certificación energética en la que se informe sobre la eficiencia energética del edificio.

En cuanto a los electrodomésticos, FACUA Andalucía quiere romper con la idea de que a mayor consumo y una mayor capacidad para asumirlo se llega a una mayor calidad de vida. El uso racional de la energía debe partir de una serie de buenas prácticas en el hogar. Para ello, la elección de los electrodomésticos juega un papel fundamental.

Desde 1994, los fabricantes que comercializan en la Unión Europea, han de etiquetar cada electrodoméstico con un nivel de eficiencia que se identifica mediante una letra, de la A a la G y una escala de colores del verde al rojo. Entre los electrodomésticos el frigorífico se lleva la palma en gasto de energía por el simple hecho de que se pasa la vida encendido. Generalmente, en torno al 20% de la factura eléctrica media de una vivienda es asunto suyo. Uno de clase A consume alrededor de 450 Kilowatios/hora menos al año que otro de clase G con las mismas características y prestaciones. Y eso puede suponer un ahorro de unos 50 euros en la factura eléctrica que en dos años será el doble y hasta el final de la vida útil del frigorífico habrá supuesto mucho dinero. Bastante más que la diferencia de precio entre los dos modelos a la hora de comprarlo.

Con la puesta en marcha de esta campaña, patrocinada por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, FACUA Andalucía intenta concienciar a los consumidores de que con sus decisiones de compra y hábitos pueden contribuir a un mejor aprovechamiento energético que redundan en su calidad de vida y permiten la conservación del planeta.

Ya somos 203.748