Incautados más de 600 kilos de pescado inmaduro en diversos puntos de Huelva

El Seprona alerta de los peligros que conlleva para la salud la adquisición de pescado en la vía pública.

Agentes de Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil e Inspectores de Pesca de la Junta de Andalucía de Huelva han incautado en los últimos días más de 600 kilos de pescado inmaduro en varios puntos de la provincia onubense.

Según explicó la Subdelegación del Gobierno en una nota, el pasado día 4 de agosto se incautaron en la carretera A-49, a la altura de Trigueros, 120 kilos de pijotas, con un tamaño comprendido entre 10 y 15 centímetros de media, cuando la talla mínima para el caladero de Cádiz es de 27.

Por otro lado, en la mañana del pasado jueves se incautaron en Punta Umbría de cinco kilos de pijotas de entre 10 y 12 centímetros, además de 7 kilos de pulpo de unos 650 gramos de media, siendo el peso mínimo un kilo, que estaban siendo vendidas por un particular en la calle Ancha, si ningún tipo de medida higiénico sanitaria, a más de 35 grados de temperatura, con el peligro que conlleva su consumo para la salud pública.

Por último, en la madrugada del viernes se incautaron un total de 400 kilos de pijotas de entre 10 y 20 centímetros además de 21 kilos de jureles y 60 kilos de chirlas, cuya talla mínima 2,5 centímetros, en diversos controles realizados en las inmediaciones de Isla Cristina.

El modus operandi de estos transportes es muy completo, dado que los transportistas se valen de coches lanzaderas, que se adelantan y avisan de los posibles controles establecidos en la zona. En definitiva, hay constituida "una auténtica mafia del inmaduro" y el destino de la mercancía suele ser establecimientos hosteleros de Huelva y Sevilla.

Los infractores se enfrentan a sanciones de varios miles de euros, en función de los kilogramos aprehendidos a cada uno de ellos, además del posible decomiso del vehículo utilizado para el transporte.

Hay que señalar que este pescado inmaduro no ha tenido oportunidad de reproducirse dada su corta edad, y que en cuestión de unos pocos meses podría haber multiplicado varias veces su peso, por lo que el daño real que se hace a los caladeros es mucho mayor que los 600 kilos aprehendidos.

Peligro para la salud

Es conveniente alertar también de los peligros que conlleva para la salud la adquisición de pescado en la vía pública, tradicional en las localidades de Punta Umbría, El Rompido o La Antillla, por lo que es necesario que el ciudadano se implique y no consuma pescado inmaduro.

Los Inspectores de Pesca levantaron las correspondientes actas-denuncia que, junto a la mercancía decomisada, fueron puestas a disposición de la Delegación Provincial de la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía.

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