El bono social penaliza por consumir más de 500 kWh al mes

FACUA analiza los cambios en el sector eléctrico en el informe 'Mercado libre sin competencia'

Publicado en el último número de su revista, 'Consumerismo', pone de manifiesto que lo único que han notado los usuarios domésticos es una subida media del 6% en sus recibos.

FACUA analiza los cambios en el sector eléctrico en el informe 'Mercado libre sin competencia'
FACUA-Consumidores en Acción analiza los cambios en el sector eléctrico en el informe Mercado libre sin competencia, que publica en el último número de su revista, Consumerismo.

En él, FACUA critica que lo único que han notado los usuarios domésticos es una subida media del 6% en sus recibos y la inexistencia de ofertas en el mercado libre. Además, advierte que el bono social penaliza a los usuarios que consuman más de 500 kWh al mes ya que estas polémicas multas sólo han sido eliminadas de la Tarifa de Último Recurso.

Más de un mes después de los cambios que se han producido en el sector eléctrico, en un nuevo paso dentro del proceso de liberalización, las compañías eléctricas siguen sin lanzar ofertas dirigidas a los usuarios domésticos.

El 30 de julio, el ministro de Industria afirmó en el Congreso que la apuesta del Gobierno "por la liberalización y la competencia está siendo muy clara". "Más competencia siempre es sinónimo de precios más bajos y de mayor calidad del servicio", aseguró Miguel Sebastián.

Y para demostrar que la liberalización ha traído todo eso, el ministro aseguró que un "consumidor tipo" puede lograr un "ahorro respecto a la TUR" (la tarifa de último recurso fijada por el Gobierno) del "7% de su factura". Pero lo cierto es que, de momento, la liberalización no ha traído competencia en tarifas y el descuento que según el ministro existe en el mercado libre no es más que ficción.

En realidad, el único cambio que ha experimentado el consumidor doméstico desde el 1 de julio es una factura más cara, gracias a la importante subida que, de nuevo, ha aprobado el Ministerio de Industria.

Los estudios que viene realizando FACUA sobre las tarifas del sector eléctrico ponen de manifiesto que las grandes eléctricas siguen sin lanzar ofertas para la gran mayoría de usuarios domésticos existentes en España.

Posiblemente, habrá que esperar a que el Gobierno vuelva a subir la tarifa el próximo enero para que las eléctricas se lancen a captar clientes en el mercado libre con descuentos sobre el precio del kWh. En definitiva, todo apunta a que los usuarios no van a disfrutar, ni mucho menos, de bajadas tarifarias como consecuencia de la liberalización.

En todo caso, a partir de una fecha encontrarán tarifas en el mercado libre más bajas que las fijadas por Industria, pero no más bajas que las que se aplican hoy o las que existían antes del 1 de julio.

La historia no suena a nuevo. El erróneo -o demagógico- discurso de que la liberalización trae bajadas de precios y más calidad en los servicios ya fue utilizado por gobiernos anteriores. Hasta ahora, siempre ha ocurrido justo lo contrario. Sólo hay que echar la vista a sectores como los carburantes de automoción o las telecomunicaciones, donde la situación es aún peor, ya que ni siquiera existe una tarifa máxima fijada por el Gobierno que pueda frenar las ansias de ganar dinero de las empresas a costa de tarifas excesivas.

No hay ofertas para la mayoría de usuarios

En agosto, las comercializadoras de mercado libre de Endesa, E.On e Iberdrola siguen sin lanzar ofertas para usuarios con menos de 10 kW de potencia contratada.

Por su parte, las de Unión Fenosa sólo están dirigidas a los consumidores que tengan 5,5 kW o más: un 2,5% de descuento sobre el precio del kWh aprobado por el Gobierno y un 1% adicional si se contrata y usa la tarjeta de crédito gratuita de su club. Hidrocantábrico sólo ofrece un descuento del 2%, si los usuarios (con entre 3,3 y 9,9 kW) renuncian a recibir las facturas en papel para verlas sólo por Internet.

De momento, el principal efecto que han tenido las modificaciones regulatorias que entraron en vigor el 1 de julio ha sido que el recibo mensual del usuario medio se ha encarecido en un 6%, 2,62 euros, con respecto a las tarifas vigentes durante los seis primeros meses del año. Se trata de un perfil de usuario que consume 266 kWh mensuales y tiene una potencia contratada de 4,4 kW.

Y como FACUA preveía, los pequeños descuentos que hasta ahora sólo ofertan a determinados usuarios o con condiciones un par de eléctricas no compensan, ni de lejos, las subidas aplicadas por el Gobierno.

Así, para un usuario con el consumo medio en España, 266 kWh mensuales, el descuento del 2% ofertado por Hidrocantábrico tan sólo representa 0,74 euros al mes. En cuanto al del 3,5% de Unión Fenosa, se traduce en 1,30 euros al mes.

Si el usuario consume 400 kWh mensuales, el descuento del 2% supone 1,12 euros, mientras que el de 3,5% representa 1,96 euros.

Más de 10 kW

Donde sí existen ofertas es en el mercado de los usuarios con más de 10 kW, aunque FACUA advierte que casi todas están calcadas, por lo que la competencia en el sector es más que dudosa.

El último análisis de FACUA, efectuado sobre tarifas sin discriminación horaria, pone de manifiesto que para los clientes con más de 10 kW, Iberdrola, Unión Fenosa, Hidrocantábrico y E.On ofrecen exactamente el mismo descuento, un 12% sobre el precio del kWh fijado por el Gobierno.

El de E.On está condicionado a que los usuarios consuman más de 4 MWh al año, mientras que al resto les ofrece un 2,5%.

El descuento de Endesa es del 13% y si el usuario supera los 15 kW, del 14%, en ambos casos siempre que el usuario esté en las comunidades autónomas donde la compañía es también distribuidora. En el resto, aplica un descuento adicional del 2%, quedando por tanto en el 15 y el 16%.

El bono social

El único descuento que pueden encontrar una serie de usuarios domésticos es el denominado bono social, que supone seguir pagando las tarifas que estaban vigentes antes de la subida del 1 de julio.

Con el inconveniente, eso sí, de que a diferencia de la Tarifa de Último Recurso, el bono social sigue incluyendo la polémica penalización por consumos superiores a 500 kWh mensuales.

Una penalización que no tiene en cuenta ni zona geográfica ni época del año ni número de habitantes de la vivienda. Industria ha decidido mantener un medida entre cuyos destinatarios se incluyen, curiosamente, las familias numerosas, esto es, las que deben tener mayores niveles de consumo y, por tanto, puede ser injustamente penalizadas.

El bono social se aplica directamente, sin necesidad de que lo soliciten, a los usuarios domésticos con hasta 2,2 kW de potencia contratada en su vivienda habitual.

También pueden solicitarlo tres colectivos, dirigiéndose a su compañía, que debe ser una comercializadora que último recurso, esto es, una de las cinco que aplica la tarifa fijada por el Gobierno.

Se trata, siempre que su potencia sea inferior a 10 kW, de familias numerosas o con todos los miembros en paro y los siguientes pensionistas: personas de 60 años o más que reciban una pensión mínima, mayores de 60 años que perciban una pensión de jubilación o invalidez y que no estén obligados a presentar declaración de renta y, en tercer lugar, los beneficiarios de pensiones del extinguido Seguro Obligatorio de Vejez e Invalidez.

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