Sustituir jarras por termos reduciría el número de microbios presentes en la leche de las cafeterías, según una experta

Entre el 30% y 35% de los establecimientos analizados no cumple la legislación europea en materia de higiene alimentaria.

Sustituir las jarras metálicas por termos y bricks por botellas reduciría "significativamente" el número de microbios perjudiciales para la salud presentes en la leche de las cafeterías españolas, según ha asegurado Isabel Sospedra, co-autora de un estudio publicado por la Facultad de Farmacia de la Universidad de Valencia.

En éste se concluye que entre el 30 y 35 por ciento de los bares y restaurantes de la Comunidad Valenciana no cumple la legislación europea en materia de higiene alimentaria.

En declaraciones a Europa Press, esta experta aseguró que, tras analizar 265 muestras de leche caliente, leche del tiempo y de productos lácteos elaborados por el propio establecimiento (flanes, natillas, cuajadas, etc.), se detectó la presencia de aeróbios mesófilos en el 31 por ciento de los casos y niveles "alarmantes" de enterobacterias en el 35 por ciento.

"Las muestras más contaminadas aparecían generalmente en los locales donde se servía la leche en jarras metálicas", comentó la responsable del estudio, realizado en la Comunidad Valenciana y publicado en la revista Foodborne Pathogens and Disease.

Según Sospedra, en las jarras hechas de metal "el líquido se calienta, se enfría y se vuelve a recalentar sin vaciar por completo su interior y sin limpiarlo cada vez que se rellena".

Por ello, esta investigadora valenciana insistió en la sustitución de estos recipientes por termos, "mucho más higiénicos porque mantienen la leche a una temperatura constante antes de pasar directamente a la taza". Además, "el equipo observó que también era deficiente la frecuencia con la que se limpiaban los dispositivos de vapor que generalmente se utilizan para calentar la leche en las jarras metálicas", añadió.

Cambiar bricks por botellas.

Por otra parte, Sospedra, especialista en Medicina Preventiva de la Universidad de Valencia, señaló que otra buena medida a tener en cuenta para mejorar la higiene de los productos lácteos sería sustituir los bricks de leche por las botellas, "especialmente si no son bricks que se puedan volver a cerrar ya que, al quedarse abiertos, están expuestos a todos los microbios del ambiente", explicó.

No obstante, Sospedra aclaró que la mayoría de los microbios detectados en el estudio no eran patógenos (que provocan enfermedad), "eran solo microorganismos que se pueden encontrar en el ambiente pero que cuando se concentran en niveles elevados son indicadores de una falta de control y una falta de higiene en el establecimiento". Sólo algunos de estos microbios, como el escherichia coli (detectado en el 2% de las muestras), "pueden llegar provocar un corte de digestión o una diarrea en el peor de los casos", señaló.

Ya somos 192.645