Las cinco nominadas a la peor práctica empresarial del año son...

Las cláusulas suelo de las hipotecas, el cobro por la atención de consultas y reclamaciones, los recargos de las aerolíneas, las irregularidades en las facturas eléctricas y el 'spam' telefónico.

Las cinco nominadas a la peor práctica empresarial del año son...
Las cláusulas suelo de las hipotecas, el cobro por la atención de consultas y reclamaciones, los recargos de las compañías aéreas, las irregularidades en las facturas eléctricas de comienzos de 2009 y el spam telefónico son las nominadas a la peor práctica empresarial del año en los premios organizados por FACUA-Consumidores en Acción.

Hay cinco nominados en cada una de las tres categorías de estos premios: peor empresa, peor práctica empresarial y peor anuncio de los últimos doce meses.

Los consumidores pueden votar a sus favoritos en la página web FACUA.org/lapeorempresa hasta el 15 de marzo, Día Mundial de los Derechos de los Consumidores.

Las nominadas a la peor empresa del año son Air Comet, Ryanair, Telefónica Movistar, Vodafone y Orange.

En cuanto al peor anuncio del año, los cinco nominados son la publicidad de Actimel, de Danone; Frenadol, de McNeil; Silueta, de Bimbo; Vodafone Passport, de Vodafone; y la campaña Si eres legal, eres legal, del Ministerio de Cultura.

Hay cinco nominados por cada categoría, seleccionados por FACUA tras analizar las propuestas planteadas por los consumidores, sus organizaciones territoriales y sus departamentos de Comunicación, Técnico-Jurídico y Análisis y Control de la Publicidad, Productos y Servicios.

La peor práctica empresarial del año es...

Cláusulas suelo en las hipotecas. Para evitar que las cuotas de las hipotecas se redujesen en paralelo a las bajadas del Euríbor, el sector bancario aplica unas cláusulas suelo que nunca mencionó su publicidad y de las que en muchos casos ni siquiera advirtieron a los usuarios antes de firmar los contratos.

Cobrar por atender consultas y reclamaciones. Utilizando teléfonos con prefijo 807, numerosas empresas se lucran a costa tanto de las consultas de sus clientes como de las reclamaciones que plantean quienes sufren problemas con la calidad de los productos o servicios prestados o retrasos en la entrega de artículos.

Recargos de las compañías aéreas. Empezaron hace años aplicando un recargo por la emisión de los billetes y hoy muchas aerolíneas ya cobran hasta por embarcar o llevar maletas e incluso facturan servicios que son opcionales, como seguros o comida a bordo que aparecen preseleccionados durante el proceso de venta por Internet.

Irregularidades en las facturas eléctricas. Las eléctricas cobraron irregularmente millones de euros al aplicar la subida de tarifas que entró en vigor en enero de 2009 a energía consumida en los últimos meses del año anterior y sólo los devolvieron en las comunidades autónomas donde fueron obligadas a refacturar a raíz de nuestras denuncias.

Spam telefónico Llaman reiteradamente a las horas más intempestivas para vender servicios de telecomunicaciones, préstamos, seguros y todo tipo de productos y servicios. Hacen caso omiso a las peticiones de los consumidores de que no vuelvan a ser molestados y utilizan números ocultos para que no puedan reconocer el origen de las llamadas.

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