Consumers International inicia una campaña de concienciación sobre la situación del cultivo de piña en Costa Rica

Las comunidades que cultivan esta fruta sufren condiciones sociales y ambientales inaceptables, según un estudio de la organización.

Consumers International (CI) ha lanzado una campaña a escala europea para exponer la complicidad de los principales supermercados del continente respecto a las condiciones sociales y ambientales inaceptables que sufren las comunidades que trabajan en el cultivo de la piña en Costa Rica.

Las tres cuartas partes de las piñas que se venden en Europa proceden de Costa Rica, concretamente de la compañía Del Monte, que exporta el 50% de las piñas costarricenses, y del Grupo Acon.

CI ha lanzado un documental que revela las condiciones de los trabajadores y sus familias en las plantaciones de piña de Costa Rica. Además de la película 'Piñas: Fruta de lujo ¿a qué precio?' a finales de octubre la organización de consumidores lanzará un informe que revelará la circunstancias en las que viven los productores.

La coordinadora de programa, Catherine Nicholson, ha explicado que "los consumidores quieren precios bajos, pero no a costa de empeorar las condiciones de vida de los productores. Mientras los supermercados europeos apuntan a sus políticas de responsabilidad social, las guerras de precios están teniendo un impacto inaceptable sobre la situación de los trabajadores de la piña en Costa Rica".

Asimismo ha añadido que "si los supermercados se toman en serio la promoción de condiciones de trabajo justas en sus cadenas de suministro, necesitan pagar un precio justo a los productores, trabajar con ellos para mejorar sus condiciones y adoptar prácticas de compra que apoyen este compromiso."

Salario indigno

Los trabajadores del Grupo Acon sufren continuos recortes salariales que ya están muy por debajo de un salario digno, y realizan largos turnos de trabajo durante seis días a la semana.

Exposición a sustancias químicas tóxicas

Según ha explicado un antiguo trabajador de Pindeco, filial de Del Monte, sufre "una enfermedad de la piel debido a los productos químicos usados mientras trabajaba en la preparación de las camas de piña... Tenía guantes, un delantal y una mascarilla pero eso no impidió tener problemas".

Otro antiguo trabajador de Pinales, de la plantación Santa Clara, proveedora de Del Monte, ha confesado que se intoxicó “en dos ocasiones”. “Los síntomas incluyen vómitos, náuseas, debilidad física, falta de energía y las irritaciones en la piel.... Me retiraron del trabajo con productos químicos durante 15 días y tuve que hacer otro trabajo, pero no he tenido ningún tiempo libre para recuperarme. Tuve que volver a trabajar al día siguiente".

Condiciones peligrosas de trabajo

Según declaraciones de un trabajador del Grupo Acon, "trabajan menos personas de noche que durante el día, ya que a no muchos trabajadores les gusta hacer turnos de noche. En las plantaciones hay serpientes durante la noche que a veces muerden a los trabajadores. Tres trabajadores han muerto de esta manera en el último año. Las luces artificiales que nos dan no son suficientes o bien proyectan sombras que impiden ver."

Contaminación del agua

Las comunidades tienen que usar agua potable distribuida por un camión cisterna, debido a que la fuente local está muy contaminada por productos químicos utilizados en la producción de piña para el consumo.

Los residentes se ven obligados a seguir utilizando estas fuentes locales de agua para su aseo personal y atribuyen sus problemas en la piel y de salud a este factor. La Hacienda Ojo de Agua ha estado produciendo piñas al lado de estas comunidades durante diecisiete años, quien vende sus frutas a Del Monte.

Eliminación de sindicatos

Por otra parte, Alfonso, del Grupo Acon ha indicado que "cuando comenzaron los despidos en masa fueron recontratados sólo quienes no pertenecían al sindicato, y éstos se encontraron con que por el mismo trabajo recibirían un salario más bajo. En este período hubo una reducción de los salarios en un 40% y ahora la afiliación sindical se redujo a sólo 11 trabajadores de los 90 que había antes que comenzaran los despidos."

Estas condiciones existen a pesar del compromiso de muchos supermercados de surtirse de manera responsable. La investigación de Consumers International sobre las políticas de los supermercados europeos más poderosos concluye que estas intenciones positivas están siendo socavadas por los recortes de precios al por menor y las prácticas agresivas de contratación que dan lugar a reducciones en los salarios de los trabajadores y menos recursos para el desarrollo de mejores prácticas en el trabajo.

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