Ordenan la retirada de 93.000 prótesis de cadera defectuosas en todo el mundo

La medida afecta a los pacientes que se operaron a partir del año 2003. Estos deberán pasar de nuevo por el quirófano.

La empresa De Puy, filial de Johnson & Johnson en Estados Unidos, ha retirado del mercado unas 93.000 prótesis de cadera debido a las quejas de muchos pacientes, acerca del dolor agudo y otros síntomas que "les habían obligado a someterse a una segundo cirugía de reemplazo de cadera", después de que en una primera intervención se les implantara este producto, según publica la agencia EFE.

Esta medida afecta a aquellos pacientes a los que se les implantó este tipo de prótesis, la ARS XL Hip Resirfacing System, a partir del año 2003. Según la empresa, el 12 por ciento de estos pacientes que recibieron la prótesis, y el 13 por ciento de aquellos que se sometieron a una renovación completa de la cadera con un sistema de huesos metálicos de titanio "necesitaron una segunda cirugía".

La empresa justifica la retirada de este producto por las quejas de los pacientes y argumenta que a partir de ahora "pueden ser necesarias más pruebas y un seguimiento para asegurar que el implante funciona correctamente", señala De Puy en un mensaje dirigido a los afectados. "En algunos casos, los pacientes pueden necesitar más cirugía".

En un comunicado emitido por la empresa, que se dirige a los cinco continentes pero no especifica el número de países a los que afectará la retirada, se precisa que los pacientes que se operaron antes de 2003 no deben preocuparse, pues los modelos defectuosos aún no estaban en el mercado.

Aunque Johnson & Johnson se ha comprometido a pagar por cualquier operación que implique un cambio de prótesis, los afectados podrían experimentar otro tipo de pérdidas, relacionadas con la discapacidad física, las marcas, la angustia o el trauma emocional, según señala el diario San Francisco Chronicle.

"Un coste importante que puede estar siendo excluido son las pruebas de diagnóstico para determinar si los pacientes padecen envenenamiento por metal, un efecto secundario causado por los metales defectuosos en los implantes de cadera", indicó al rotativo el abogado especializado en lesiones Thomas J. Henry.

Varios afectados en Estados Unidos se han puesto ya en contacto con sus abogados para valorar la posibilidad de querellarse contra la multinacional estadounidense, según este diario.

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