Desarticulada una banda dedicada a la clonación de tarjetas bancarias

Habían creado una red que realizaba compras fraudulentas y daba luego salida en el mercado negro a los objetos adquiridos.

La Policía Nacional ha desarticulado una banda que se dedicaba a clonar tarjetas de crédito y realizar con ellas compras ilegales. Los tres detenidos eran los cabecillas de la organización, que contaba además con otros miembros para realizar las compras. La investigación comenzó en el mes de febrero, cuando la Policía Nacional recibió información sobre varias compras ilegales que se habían realizado en la Comunidad de Madrid, una de ellas en una tienda de licores situada en Móstoles.

Eran profesionales del fraude con tarjetas bancarias falsificadas, y habían creado una red que realizaba compras fraudulentas y daba luego salida en el mercado negro a los objetos adquiridos. Contaban con un equipo de subordinados que se encargaba de realizar las compras con las tarjetas que ellos les facilitaban, y optaban por hacerse con productos a los que podía ser más fácil dar salida, como útiles de electrónica, ropa y bebidas alcohólicas. En una de las compras que realizaron, y que solían oscilar entre los 1.000 y 2.000 euros, llegaron a adquirir hasta 100 botellas de bebidas de primeras marcas. La cantidad total estafada asciende a un millón de euros.

Las primeras pesquisas revelaron que los pagos se habían realizado con tarjetas clonadas y con numeraciones que pertenecían a entidades bancarias americanas. De forma inmediata, los agentes comenzaron la búsqueda de los implicados. Las pesquisas se dirigieron a identificar, localizar y detener a los cabecillas de la organización, que las primeras pesquisas revelaron que se trataba de tres individuos. La Policía localizó rápidamente las viviendas de los implicados y establecieron un dispositivo de vigilancia. De esta forma, se les pudo detener en cuanto procedían a abandonarlos.

Además de los cabecillas, otras dos mujeres fueron arrestadas cuando abandonaban una de las viviendas controladas por los agentes. Los agentes comprobaron que estas mujeres portaban numerosos efectos destinados a falsificar tarjetas. A partir de los datos que tenía la Policía sobre los fraudes en las compras, los agentes han llegado a la conclusión de que la estafa global alcanza el millón de euros.

Ya somos 190.626