El Ayuntamiento de Sevilla no realiza inspecciones sobre las casetas privadas en la Feria

FACUA Sevilla considera que esta dejación de funciones supone una desprotección de los consumidores y aumenta el riesgo de abusos e intoxicaciones alimentarias.

FACUA Sevilla denuncia que el Ayuntamiento hispalense no realiza las correspondientes inspecciones sobre las casetas privadas en la Feria, una dejación de funciones que son competencia municipal que aumenta el riesgo de abusos e intoxicaciones alimentarias.

FACUA Sevilla recuerda que la práctica totalidad de las casetas privadas cuentan con establecimientos dedicados a la venta de comida y bebida, generalmente contratados con empresas hosteleras ajenas a los titulares de las mismas, que obviamente deben cumplir la normativa vigente.

Por ello, las administraciones deben asumir sus competencias de control para proteger los intereses económicos y sanitarios de los consumidores. La falta de controles, conocida por los responsables de los establecimientos hosteleros.

La Asociación considera lamentable que la corporación municipal no asuma sus responsabilidades inspectoras sobre estos establecimientos en asuntos como el estado de conservación y manipulación de los alimentos que se comercializan o la existencia de listas de precios, hojas de reclamaciones y sus correspondientes carteles anunciadores.

FACUA Sevilla se dirigió el pasado 7 de abril al alcalde de la ciudad, Alfredo Sánchez Monteseirín, y a la delegada de Salud y Consumo, Teresa Florido, para trasladarles su preocupación por esta falta de control que se repite cada año y reclamarles que asuman sus competencias y pongan en marcha las inspecciones sobre las casetas privadas.

En su respuesta, la delegada rechaza la petición de FACUA Sevilla y señala que la Delegación de Salud y Consumo se limita a dar "recomendaciones higiénico-sanitarias a los titulares de las casetas de naturaleza privada" y que sólo realiza inspecciones en las "de entrada libre".

El Ayuntamiento dice que los titulares tienen "plena autonomía"

Florido señala que los titulares de las casetas privadas tienen "plena autonomía para diseñar, organizar y gestionar, de la forma que más les interese, el servicio de comidas con el que van a contar".

Sin embargo, FACUA Sevilla recuerda que existe un límite a la "autonomía" que tienen los titulares de las casetas y, en su caso, las empresas que contraten para operar en ellas. Se trata del cumplimiento de la normativa vigente en materia de protección de los derechos de los consumidores, que las administraciones son responsables de controlar.

¿La Ley del tabaco sí pero el resto no?

La Asociación recuerda que el propio Ayuntamiento llegó a encargar un informe jurídico para confirmar que las casetas privadas tienen la obligación de cumplir la Ley del tabaco, algo que la Asociación consideraba obvio por ser establecimientos abiertos al público, aunque puedan tener limitado el derecho de admisión a socios, amigos y familiares de los mismos.

Curiosamente, el consistorio pretende ahora utilizar argumentos contradictorios con las valoraciones incluidas en su informe sobre el tabaco para justificar que no tiene que realizar inspecciones en las casetas privadas con el objetivo de vigilar el cumplimiento de otras normas en materia de salud y protección de los consumidores.

Al ser consultada sobre los controles en la Feria, la Delegación Provincial de la Consejería de Salud andaluza, que también tiene las competencias en materia de Consumo, ha informado a FACUA Sevilla que todos ellos -salvo los relativos a la Ley del tabaco-, son responsabilidad del Ayuntamiento.

Ante la respuesta municipal, FACUA Sevilla acudirá al Defensor del Pueblo Andaluz, al que pedirá que emprenda actuaciones ante la dejación de responsabilidades del Ayuntamiento hispalense.

El pasado febrero, la Asociación denunció a la Delegación de Salud y Consumo ante el Defensor por no haber dado respuesta a las reclamaciones por irregularidades detectadas en cerca de 500 establecimientos en los últimos años.

Ya somos 188.857