El Congreso aprueba la Ley de Seguridad Alimentaria que refuerza los sistemas de seguridad en los alimentos

Limita también la venta de alimentos y bebidas en la escuela.

El Pleno Congreso ha aprobado de forma definitiva y por unanimidad la Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición, tras ratificar las enmiendas del Senado a esta norma que impulsa hábitos alimenticios saludables entre la población y complementa el sistema español de coordinación en materia de seguridad alimentaria.

La normativa, que fue aprobada la pasada semana en el Senado sin apenas sufrir cambios, supone un paso adelante en la gestión de crisis alimentarias, como la que recientemente "ha dañado" a los productores españoles con la bacteria E.Coli, según ha indicado la titular del Ministerio de Sanidad, Leire Pajín.

Así, ha destacado que se ha adaptado la legislación española a un nuevo concepto de seguridad alimentaria porque pone el acento en la prevención y precaución, y quiere mejorar estrategias que fomenten la información de salud.

"El Gobierno quiere promover un debate en la UE y mejorar el sistema de alertas ante crisis alimentarias, instrumentos de mejora. Creemos que hay que aprender y mejorar aquello que no vaya bien", ha añadido.

Por otro lado, esta norma incorpora estrategias que fomenten la información, educación y promoción de la salud en el ámbito de la seguridad alimentaria y nutrición, sobre todo "dada la preocupante prevalencia en la actualidad de la obesidad en nuestra sociedad", ha indicado Pajín.

Enmiendas del Senado

En concreto, en las enmiendas aprobadas del Senado, para el caso de las alergias o intolerancias alimentarias, se ha rechazado hacer referencia expresa a la celiaquía, imponiendo a los centros escolares la obligación de ofrecer menús alternativos a partir de la renovación del contrato con el prestatario del servicio de comedor.

Entre las medidas de fomento y promoción de acciones que refuercen una alimentación saludable, se crean los Premios NAOS de periodicidad anual en el ámbito escolar.

Además, se incluye un precepto de cautela en el fomento de hábitos alimentarios saludables y la garantía de la correcta alimentación de personas dependientes y con necesidades especiales, que además deberán ser supervisados por profesionales con formación acreditada.

Igualmente, se ha introducido una corrección que tipifica como leve una infracción relativa a la "inadecuada" cumplimentación de la documentación de acompañamiento de los alimentos y piensos.

Crisis alimentarias

Los portavoces de PSOE, PP, CiU, PNV e IU no han querido desaprovechar la ocasión para hacer referencia al avance que supone esta normativa a la hora de evitar situaciones de crisis de alimentos como la que recientemente ha padecido Alemania, y en consecuencia España, con la bacteria E.Coli. Casi todos han coincidido en que se trata de una ley "necesaria".

Desde IU, Gaspar Llamazares ha indicado también que se ha avanzado en el control de grasas trans y azúcares en los colegios, problemas de trasfondo de la obesidad infantil; mientras que Conxita Tarruella, de CiU, ha destacado que esta ley permite que los alimentos que se facilitan en los centros escolares sean "lo más sanos posibles", además de favorecer un clima de educación en buenos hábitos alimentarios.

Sin embargo, Belén do Campo, diputada del PP, ha resaltado que la solución a la obesidad infantil pasa por el fomento del ejercicio y no en prohibir determinados alimentos en los centros escolares. A su vez, el diputado socialista Alberto Fidalgo, ha señalado que la aprobación de esta ley coincide con la mayor crisis alimentaria de esta materia en Europa, lo que demuestra que "la política está al servicio de los ciudadanos, de la vida real en una democracia real".

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