Consumers International publica una guía sobre publicidad de comida basura dirigida a niños

El 'Manual de monitoreo de la promoción de alimentos dirigida a los niños' refleja el elevado grado de exposición al que la industria alimenticia somete a los menores con productos de alto contenido en azúcares, grasas y sal.

Consumers International (CI), la organización mundial de la que FACUA-Consumidores en Acción es miembro de pleno derecho, ha lanzado una guía dirigida a los gobiernos y a las organizaciones civiles en la que se muestran ejemplos de comercialización de alimentos poco saludables dirigidos a niños.

Titulada como Manual de monitoreo de la promoción de alimentos dirigida a los niños (Manual for monitoring food marketing to children), esta guía refleja el elevado grado de exposición al que la industria alimenticia somete a los niños con productos de alto contenido en azúcares, grasas y sal.

CI considera que el análisis del documento debe ser una referencia útil para la política de salud de los gobiernos.

Tonos sonoros audibles sólo por niños

Entre los ejemplos reseñados en el manual, CI menciona el anuncio televisivo Combustible para la escuela, lanzado por Nestlé en Filipinas, que alude a un mayor rendimiento académico si se comen los cereales Koko Krunch, con un alto contenido de azúcares.

Otra muestra aparece en la web del Chicky Club, de la cadena de restaurantes KFC, que aglutina a la mayor comunidad de socios infantiles en Malasia. Desde ella, la multinacional ofrece descuentos directamente a los niños aplicables a productos poco saludables.

El caso más llamativo procede también de KFC. En un anuncio televisivo, la compañía utilizó un ruido agudo al que denominó "tono de mosquito", diseñado exclusivamente para ser percibido por los niños. Si eran capaces de oírlo, los menores eran invitados a participar en un concurso para ganar vales de comida.

Consejos para detectar tácticas publicitarias sutiles

A nivel mundial, se estima que 170 millones de niños en edad escolar tienen sobrepeso, y cuarenta y tres millones en edad preescolar tienen exceso de grasa corporal.

El manual, que está dirigido específicamente a autoridades sanitarias, asociaciones de consumidores y otras organizaciones civiles tanto de países desarrollados como en vías de desarrollo, es una herramienta importante para analizar el alcance y la profundidad de la publicidad de comida basura.

La publicación, financiada con apoyo de la Fundación Nuffield, es una respuesta práctica a las recientes recomendaciones de la OMS sobre la comercialización de alimentos y bebidas no alcohólicas dirigida a la población infantil.

Estas recomendaciones, aprobadas por los ministros de Salud en mayo de 2010, instan a los países a "desarrollar, aplicar y supervisar las políticas destinadas a proteger a los niños de los impactos de la comercialización de alimentos poco saludables".

La guía profundiza también en las distintas técnicas publicitarias con el fin de ayudar a los investigadores a identificar promociones tanto sutiles como manifiestas.

Según Helen McCallum, directora general de Consumers Internacional, "las empresas invierten millones en la promoción de sus productos poco saludables para los niños utilizando la publicidad tradicional y una amplia gama de técnicas más sutiles a través de Internet y en las escuelas".

"Este manual es un paso pequeño, pero significativo, en vista de los esfuerzos de la industria de la comida basura para influir en las opciones alimentarias de nuestros hijos en todo el mundo", subraya McCallum.

Ya somos 188.762