Diez meses después

Andalucía contesta a FACUA que no puede recurrir la multa de 15.000 euros por el fraude millonario de las Power Balance

La Consejería de Salud sigue ocultando por qué aplicó una sanción tan ridícula a la empresa malagueña y por qué ha permitido que las pulseras sigan en el mercado.

La Junta de Andalucía ha tardado diez meses en contestar al intento de FACUA-Consumidores en Acción por recurrir la multa de sólo 15.000 euros impuesta a Power Balance por el fraude millonario de las pulseras seudomilagrosas.

En su respuesta, la Delegación Provincial de Málaga de la Consejería de Salud -la empresa está en Marbella- niega a FACUA la posibilidad de presentar el recurso argumentando que no está legitimada para ello pese a que fue su denuncia, de abril de 2010, la que originó el expediente sancionador.

Además, Salud sigue ocultando por qué aplicó una sanción tan ridícula a la empresa y permitió que las pulseras sigan en el mercado pese a que tanto su publicidad como su etiquetado son claramente fraudulentos.

La actitud de la Consejería no es nueva y el propio Defensor del Pueblo Andaluz ha reclamado "transparencia" y "sensibilidad" ante las denuncias de las asociaciones de consumidores. Y es que la Dirección General de Consumo viene ocultando y negándose a informar a FACUA sobre las medidas que lleva a cabo tras sus denuncias de oficio, en muchos casos por fraudes masivos que sufren los consumidores.

Así, es en muchos casos una incógnita si la Consejería de Salud actúa ante las irregularidades denunciadas por FACUA, el contenido de sus resoluciones, si aplica o no sanciones a las empresas que incurren en abusos y fraudes contra los consumidores, su cuantía y si éstas son finalmente abonadas.

FACUA advierte que resoluciones como la de Power Balance sólo perjudican a los consumidores, ya que provoca que muchas empresas entiendan que pueden cometer fraudes con impunidad.

Power Balance presumía en abril de 2010 de haber vendido unas 300.000 pulseras, lo que supondría unos ingresos de en torno a 10 millones de euros. El dinero que genera en unas horas la venta de 500 pulseras es suficiente para pagar la sanción aplicada por la Junta de Andalucía.

Según Power Balance, con sus artículos se logra el "aumento del equilibrio, la fuerza, flexibilidad, resistencia, enfoque, coordinación y ritmo".

Con un lenguaje de charlatanería seudocientífica, la empresa argumenta que los productos contienen un holograma con una frecuencia que "brinda al cuerpo nuevamente un estado de armonía y equilibrio como lo tuvo antes de la contaminación por sustancias químicas, comidas rápidas, la falta de ejercicio y el estrés".

El etiquetado de las pulseras asegura que "los hologramas de Power Balance tienen almacenadas frecuencias que reaccionan positivamente con el campo de energía natural de su cuerpo para mejorar el equilibrio, la fuerza y la flexibilidad".

Sanción proporcional a las dimensiones del fraude

Según la legislación vigente en materia de Consumo, la Junta de Andalucía podía haber decomisado a Power Balance toda la mercancía que tiene a la venta y en sus almacenes y haberla multado con la misma cantidad que ha ganado con el fraude que viene cometiendo más otra sanción de hasta 400.000 euros si hubiera calificado la infracción cómo muy grave.

Así lo prevé la Ley 13/2003, de 17 de diciembre, de Defensa y Protección de los Consumidores y Usuarios de Andalucía.

Por su parte, la Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad establece que si la infracción se califica como muy grave, la empresa podrá ser multada con hasta 601.000 euros o cinco veces el valor de los productos o servicios objeto de la misma.

Entre los criterios que según esta Ley pueden utilizarse para considerar una infracción como muy grave están la cuantía del beneficio obtenido, el grado de intencionalidad y la generalización de la infracción. Se trata de infracciones que se realicen de forma consciente y deliberada, siempre que se produzca un daño grave.

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