Subir y bajar escaleras: un ejercicio muy saludable

La práctica regular de actividad física tiene una serie de beneficios sobre la salud de las personas, y existen evidencias científicas que así lo ponen de manifiesto.

Se entiende por actividad física cualquier movimiento voluntario realizado por los músculos, que produce un gasto de energía adicional al que el organismo necesita para mantener las funciones vitales (respiración, circulación de la sangre, etc.).

Actividad física es andar, transportar un objeto, bailar, limpiar la casa, montar en bicicleta, etc. De todas esas actividades cotidianas mencionadas, subir y bajar escaleras es un sencillo y saludable ejercicio que supone una de las mejores formas para trabajar el organismo a diario, sin que uno se dé cuenta y sin que suponga un gran esfuerzo.

Se han llevado a cabo numerosos estudios acerca de cómo la práctica diaria de este ejercicio aeróbico aporta beneficios a la condición física mejorando no sólo la resistencia general, sino también la tonalidad muscular y contribuye a la pérdida y control de peso.

De los estudios aludidos cabe mencionar un trabajo suizo, liderado por Philippe Meyer en la Universidad de Ginebra, que consistió en hacer utilizar las escaleras a sesenta y nueve empleados de la misma. Estas personas, con un estilo de vida sedentario (menos de dos horas de ejercicio a la semana y menos de diez subidas de escaleras al día), tras tres meses de no utilizar los ascensores y, en cambio, utilizar las escaleras en un promedio de veintitrés ascensiones o descensos por día, obtuvieron resultados positivos.

El citado estudio concluyó que subir y bajar escaleras durante, al menos, tres meses, beneficia notablemente la salud.
En concreto, se encontró que la mejoría de la capacidad aeróbica equivalía a una reducción del riesgo de morir de forma prematura hasta en un 15%. Asimismo, se notaron otros efectos sobre el bienestar físico en general de los participantes: una disminución en el perímetro de la cintura, de la grasa acumulada, de la presión arterial y del colesterol, todos ellos factores de riesgo en lo que respecta a enfermedades cardiovasculares.

Otro estudio llevado a cabo por el doctor Roy Shephard de la Universidad de Toronto (Canadá) sostiene que un ejecutivo sedentario que suba un tramo de escalera con escalones de veinte centímetros a una frecuencia de treinta o cuarenta por minuto, usa aproximadamente el 50% de su capacidad aeróbica máxima y realiza un buen trabajo, aunque breve.

Shephard recomienda subir tres tramos sin detenerse en treinta segundos cada vez, dos escalones por vez si es posible. El hecho de llevar a cabo de forma diaria este tipo de actividad física también reporta otro tipo de beneficios como:
- Descenso del colesterol y de la presión arterial, disminuyendo así el riesgo de padecer enfermedades de corazón.
- Mayor fuerza muscular en las piernas y mayor resistencia cardiopulmonar.
- Fortalecimiento de los huesos.
- Mejora de circulación y tono muscular.
- Ayuda a quemar calorías.

Consejos para desarrollar esta actividad que consume el doble de calorías que una caminata:

- Optar por las escaleras siempre que sea posible en el hogar, los centros comerciales, el trabajo y los lugares de
esparcimiento.
- Cuando te sientas cansado, sube las escaleras con mayor lentitud, acompasando bien la respiración al esfuerzo
que realices.
- Cuando utilices los peldaños, camina en posición erguida, sin inclinarte ni desplazar el peso de su cuerpo hacia adelante y concentrándote en el trabajo de las piernas y en la flexión del pie.

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