Una valenciana que llevó prótesis PIP se somete a tres operaciones tras detectarle tumoraciones

La mujer, de 30 años, llevó durante más de cinco años los implantes mamarios y sufrió la rotura total de uno de ellos.

Una valenciana de 30 años de edad, que llevó durante más de cinco años prótesis mamarias de Poly Implant Prothèses (PIP), asegura que vive un "calvario" desde hace casi tres años. A la joven, que sufrió la rotura total de uno de los implantes mamarios, le diagnosticaron una tumoración en una de las mamas en 2010, de la que fue intervenida, si bien quince días después volvieron a aparecer los bultos.

Ahora, con un foco de silicona en el pecho de unas dimensiones de ocho por tres milímetros, vive con temor de que estos bultos puedan convertirse en algo "maligno" y pide que ser operada para retirarle los restos de silicona que quedan en su cuerpo."Yo sólo pido que me curen, que me quiten la silicona y tener mi vida y que se haga justicia", ha indicado este miércoles Lorena a Europa Press Televisión.

Esta mujer se realizó una operación de aumento de pecho en el año 2003, y se puso unos implantes de silicona de la marca Poly Implant Prothèses (PIP), retirados del mercado español en 2010 después de que las autoridades francesas notificaran a la UE que estos implantes estaban siendo fabricados con un gel diferente al declarado en sus indicativos.

Lorena sufría algún dolor en la zona pero nunca llegó a pensar que fuera por las prótesis. En 2009 decidió reemplazar los implantes antiguos por otros nuevos de otra marca y en esa intervención comprobaron que la prótesis PIP de la mama derecha "estaba completamente destrozada" y "sólo quedaba el plástico", y el implante de la izquierda "estaba entero pero partido".

A los tres meses de esta operación, a Lorena le salió un bulto en el pecho de seis centímetros. "Me hicieron una ecografía y me dijeron que tenía silicona esparcida. Me operaron de urgencia y se comprobó que era un trozo de silicona", pero "no podía ser de las prótesis nuevas, porque éstas estaban intactas", relató Lorena.

Fuertes dolores

Un mes más tarde, y con fuertes dolores en el brazo, a Lorena le vuelven a salir dos bultos en el ángulo interno de la mama derecha, junto a la axila. Los médicos, explicó Lorena, recomendaron extirparlos, ya que en esa zona "es donde comienza un cáncer". "Me los extirparon y era silicona que estaba pegada", agregó.

Sin embargo, lamentó la joven, a los 15 días de la operación "me vuelven a salir más bultos de silicona, que tengo esparcida por el cuerpo", y así "hasta el día de hoy, que no me han hecho caso". En este sentido, comentó que ahora tiene un foco de silicona extracapsular de tres por ocho milímetros, pero que sólo le han hecho una resonancia dinámica. "Se han lavado las manos y ya está", afirma la joven.

Esta mujer pide que le quiten la silicona y le hagan un examen "como Dios manda". "Esto es un calvario, no tiene palabras. Sólo pido que me curen", ha insistido.

"Tengo el pecho como si me lo encendieran"

Lorena ha afirmado que sigue sufriendo dolores, especialmente de cabeza y en el brazo, que no lo puede mover y tiene que dormir con un cojín debajo, así como con ardores y sensación de quemazón en la zona del pecho. "Tengo el pecho como si me lo encendieran con un mechero", ha relatado. "Es como si viviera con un cáncer pero sin ser un cáncer", se ha lamentado.

En este sentido, ha comentado que tiene "miedo", ya que tiene dos hijos y un marido. "Yo no quiero que me pase nada, no por mí, sino por mi familia", señaló la mujer, quien agregó que este problema ha "destrozado" su familia "completamente".

"En el trabajo me ayudan y me apoyan, pero tampoco puedo estar así", indica la joven, quien señala que ha perdido fuerza y vitalidad. "Mi vida está ligada a las prótesis, prótesis, prótesis, y yo no quiero prótesis, quiero una vida normal, como hace tres años", ha asegurado.

Esta mujer pide, asimismo, que "se haga justicia" y "pague" quien tenga que hacerlo. "Nos han destrozado la vida completamente", afirma Lorena, quien dice haber leído en internet que los implantes PIP llevaban un "aditivo para carburantes". "Eso es muy fuerte; no hay derecho. No somos animales, somos personas", ha concluido.

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