Condenan a un bar a pagar 6.000 euros porque la silla no resistió el peso de un cliente

La Audiencia Provincial de Murcia entiende que las patas deben ofrecer resistencia suficiente "para aguantar el peso de cualquier persona".

La Audiencia Provincial de Murcia ha condenado al propietario de un bar a pagar 6.000 euros a un cliente que resultó lesionado al romperse una silla, porque las patas no ofrecieron suficiente resistencia "para aguantar el peso de cualquier persona".

Según ha informado EFE, tras una desestimación del juzgado de Primera Instancia de Totana, el usuario apeló ante  la Audiencia Provincial quien finalmente consideró que "no puede negarse la inadecuación de la silla que se rompió a su destino normal, consistente en soportar el peso de cualquier persona, resultando realmente inasumible que se exculpe a quienes disponían de esa silla en atención al peso, por elevado que fuese, del cliente".

La sentencia añade que "la caída se produjo porque la silla fue incapaz de sostener al demandante, y sus daños han de repararse, ya que quien pone a disposición de su clientela un servicio de mesas y sillas ha de cuidar que ese material sea capaz de aguantar el peso de cualquier persona".

Asimismo indica que "al originarse el desplome de las patas de una silla ha de inferirse que la misma era tan débil que la convertía en inútil, o que su estado de conservación era ya inadecuado a la resistencia exigida".

También señala que "resulta lamentable que desde el día 13 de octubre de 2005, en que acaeció el siniestro origen de la demanda, el lesionado siga esperando la satisfacción de la indemnización por sus perjuicios físicos que justamente reclama".

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